jueves, 1 de enero de 2026

El bautismo de Jesucristo

 

El bautismo de Jesucristo fue en aguas del rio Jordán, de mano de Juan el Bautista, a quien se le considera como su antecesor, puesto que nació unos pocos meses antes que Jesucristo, siendo sus padres Santa Isabel y San Zacarías. Al igual que a Jesús su concepción fue anunciada por el ángel del Señor a Zacarías.

“Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió el temor. Pero el ángel le dijo: Zacarias, no temas porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elizabet te dará un hijo, y llamarás Juan”. (Lucas 1: 11-13).

Juan una vez mayor se dedicó a predicar en el desierto de Judea, cumpliéndose así la profecía del profeta Isaías, cuando dijo: “Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas”. (Mateo 3:3).

Luego Juan también se dedicó a bautizar, pero siempre anunciando la llegada de su sucesor:

“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento: pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”. (Mateo 3:11).

Procedente de Galilea, Jesús se presenta a donde Juan el Bautista para ser bautizado en el Jordán; sin embargo, Juan no quería hacerlo argumentando que era él quien debería ser bautizado por Jesús. Jesús insistió diciéndole que lo más conveniente era que se cumpliera toda justicia, es así como Juan acepto bautizarlo. Saliendo Jesús del agua, una vez bautizado, los cielos se abrieron y pudo ver al “Espíritu de Dios” que bajaba con una paloma aproximándose a él, al momento que del cielo salió una voz que decía: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco”. (Mateo 3: 13-17).

Es así, como el bautismo es considerado como un sacramento de iniciación, cuyo ritual cristiano se realiza con agua, siendo un Símbolo de purificación del pecado a la vez que el nacimiento a una nueva vida en Cristo, mediante este sacramento nos unimos a la Iglesia y nos convertimos en hijos de Dios en fe, obediencia a Jesús y promesa a Dios, todo ello bajo la fórmula trinitaria "en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".

El domingo 12 de enero del 2025, la Iglesia Católica celebra la Solemnidad del Bautismo de Jesús, Solemnidad que sirve para recordar el bautismo de Jesús en el río Jordán, así como su propia vocación bautismal como hijos de Dios.

Con esta Solemnidad finaliza el Tiempo de Navidad y se da inicio al Tiempo Ordinario.