lunes, 4 de abril de 2016

El Milagro del Hatillo



 
En Venezuela, sucedió el milagro, que llevará a la Santidad, al Beato Hermano Salomón. El cual se registró, en el año 2007, en una zona rural del Hatillo, estado Miranda, conocida como Sabaneta  del  Cañaveral, en donde fue construida una Ermita, en cuyo interior se encuentra la imagen del Beato Hermano Salomón. Al lado de la Ermita funciona una Casa Hogar, para niñas abandonadas, al cuidado de las Hermanas de la Congregación Siervas del Santísimo, quienes se encargan de velar por las niñas recluidas en el recinto. Una de sus niñas María Alejandra Hernández, quien contaba con apenas cinco años, jugaba a los alrededores de la Casa cuando fue mordida por una serpiente de la especie tigra mariposa, los médicos que la atendieron temían por su vida y de sobrevivir perdería la piernita, pero repentinamente la niña curo y no perdió su piernita. Y cuya curación se le atribuye al Beato Hermano Salomón, a quien las Hermanas de la Congregación Siervas del Santísimo Sacramento, le pidieron por la sanación de la niña y que preservará su vida; a los pocos días la niña se había salvado milagrosamente. El jueves 3 de marzo de 2016, la Junta médica designada por el Vaticano, reconoce la intercesión del Beato Hermano Salomón y declara dicha curación como milagrosa. Y próximamente, debería ser anunciada la fecha de su canonización.
El Beato Hermano Salomón, cuyo nombre original es Nicolás Leclerc, nació en Boulonge, Francia, el 14 de noviembre de 1745; en el preámbulo de una batalla entre Francia e Inglaterra. Era un joven con sólidos principios cristianos, heredado de sus padres quienes constituyeron una familia con gran devoción cristiana. De allí, que desde muy pequeño sintió la vocación religiosa, la cual empieza a consolidar a sus veintidós años recibiendo los hábitos sacerdotales en el  Noviciado  establecido  por Juan  Bautista  de  La  Salle,  para  la formación a la vida religiosa de los Hermanos en la fiesta de La Ascensión, el 17 de mayo de 1768, cambiando su nombre de Nicolás por Salomón. La Constitución Española, hacia el año 1790, estableció que los religiosos tenían que prestar juramento de fidelidad a la Constitución, negándose el Hermano Salomón a cumplir con tal juramento, dedicándose de manera clandestina a formar almas para Jesús, por lo que fue condenado a prisión y posteriormente martirizado junto a otros religiosos el 2 de septiembre de 1792. El 17 de octubre de 1926, fue beatificado por el Papa Pio XI. 

Imagen: Athetaechristi.org