lunes, 2 de septiembre de 2019

Virgen del Valle


 
La Virgen del Valle, es reconocida tradicionalmente en Venezuela, como la patrona del oriente del país. Siendo una de las advocaciones Marianas más antigua de Venezuela. Y es venerada especialmente y con profunda devoción en la Isla de Margarita, estado Nueva Esparta, cuya festividad se celebra el 8 de septiembre, contando con la presencia de centenares de feligreses que con mucha alegría y jubilo asisten al Valle del Espíritu Santo a participar en la misa de la Aurora a las 5 de la mañana y al final de la misa entonar con gran emoción el cumpleaños feliz en honor a su natividad.      
Cuenta la historia que cuando Cubagua vivía su pleno desarrollo comercial debido a la extracción de perlas, los feligreses encargaron a España una imagen de la Inmaculada Concepción para una de las iglesias; dicha imagen llega en el año de 1530. Pero el 25 de diciembre de 1541 un huracán de grandes dimensiones acaba con Nueva Cádiz incluyendo las iglesias; la isla quedó en ruinas lo que obligó a los pocos sobrevivientes a trasladarse a Margarita en el año 1542, llevándose la imagen de la Virgen hasta una finca que se encontraba en el valle, y es así como en el transcurrir de los años a la imagen se le empieza a llamar Virgen del Valle.
Por el año 1608 una gran sequía hace estragos en Margarita, lo que motivó a sus habitantes a llevar a la Virgen en procesión hasta La Asunción. De acuerdo a testimonios de la época al momento que llegó la Virgen a la ciudad, el cielo se ennegreció y una lluvia se hizo sentir en toda la isla.
Según una leyenda, la Virgen apareció en el sitio donde la habían encontrado los guaiqueríes, lo que hizo entender a los indígenas que ese era el sitio donde quería estar la Virgen, y es así como se construye en el Valle del Espíritu Santo una capilla que con el transcurrir del tiempo se convierte en el santuario de hoy, y que según documentos que reposan en el Archivo General de Indias de Sevilla, España, la iglesia del Valle del Espíritu Santo en la Isla de Margarita, fue la primera iglesia que se construye al ser poblada la isla por los españoles. La historia señala que posiblemente la iglesia fue construida para guardar la imagen de la Virgen, de donde se puede deducir que la imagen de la Virgen del Valle es la más antigua de Venezuela y quizás la más antigua del continente americano. Además de ser la segunda Virgen en Venezuela en recibir el honor de la Coronación Canónica, el 15 de agosto de 1910 por orden de su Santidad San Pío X. Sin embargo, fue al año siguiente, el 8 de septiembre de 1911, cuando se celebró el acto de coronación en el Valle del Espíritu Santo, la cual estuvo a cargo del Obispo de Guayana Antonio María Durán.      
Son muchos los milagros que se le atribuyen a nuestra Virgen del Valle, no obstante el milagro de la perla es uno de los más conocidos. Según la leyenda, el pescador Domingo fue alcanzado por una raya en el fondo del mar mientras buscaba perlas, hiriéndolo gravemente en especial en una de sus piernas la cual estuvo a punto de ser amputada para salvarle la vida; por su parte su esposa, fiel devota de la Virgen le pidió por la sanación de su esposo, prometiéndole Domingo a la Virgen entregarle la primera perla que encontrara al sanar de sus heridas. Domingo, una vez recuperado y salvada su pierna, en cumplimiento de su promesa volvió al fondo del mar a fin de encontrar la perla ofrecida a la Virgen y es aquí donde se produce el primer milagro: cuando Domingo abrió una de las ostras recogidas, en su interior había una perla con la forma de su pierna.
El 27 de mayo del presente año, se registra un acontecimiento, que además de impresionar fue motivo de gran alegría para los margariteños como también para todos los feligreses y devotos de Nuestra Señora del Valle; el acontecimiento, se refiere al hallazgo de la corona de la Virgen, que había sido robada el 10 de noviembre de 2009, del Museo Diocesano de Margarita, ubicado en el Valle del Espíritu Santo. Los ladrones una vez que se vieron perseguidos, decidieron arrojar al mar la botija robada y en donde se encontraba la corona de la Virgen, arrojándola en las cercanías del pueblo de Chacopata, perteneciente al estado Sucre. El hallazgo lo hacen unos pescadores de dicha población, cuando hacían sus labores diarias. Este hallazgo es considerado por muchos como un nuevo milagro de la Virgen del Valle.  
PLEGARIA A LA VIRGEN DEL VALLE.
¡Virgen del Valle Bendita!. Amantísima y Santísima Madre, patrona de Margarita-Estado Nueva Esparta. Muchos milagros se te atribuyen, pero como olvidar el de la lluvia en la sequía que sufrió la Isla, el de la perla concedida al pescador y el milagro que salvó la República en la heroica batalla de Matasiete.
         Virgencita milagrosa, como Madre de Dios y Madre nuestra, haz el milagro de avivar nuestra fe cristiana y nuestra fe humana; para que podamos vivir en paz con Dios y en armonía con nuestros hermanos.
        ¡Oh Madre mía! Quiero en este día agradecerte de corazón, todos tus favores concedidos. Y a implorarte que sigas siendo mi tierna, amorosa y dulce Madre protectora. Cúbreme con el velo de tu gracia y esplendor de tu magnificencia. Amén.

Fuentes:
Castro F. (2018) Haciendo Novenas (Tercera edición). Editor-Productor. Caracas-Venezuela.

viernes, 2 de agosto de 2019

EL TRIÁNGULO DEL AMOR


 
Para sentir y vivir plenamente en amor, como todo buen cristiano; debemos orientar nuestras vidas en dirección al triángulo del amor, porque hay tres puntos focales en ese triángulo: Amor a Dios, Amor al prójimo y amor a nosotros mismos. Solamente así, lograremos vivir y disfrutar de un verdadero amor.
“Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con toda tus fuerzas”. (Marcos 12:30).
Jesucristo es el hijo de Dios que vino de su presencia para rescatarnos de nuestros pecados. Su muerte en la cruz fue para salvarnos; amarlo por sobre todas las cosas es lo mínimo que podemos hacer. De tal manera que el amor viene de Dios, si queremos amar y conocer la felicidad, amemos a Dios y el amor brotará como un manantial divino de nuestros corazones.
“El que no ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor”.
(1 Juan 4:8)

Lo más maravilloso, es que el amor de Dios es eterno, de allí que es nuestra fortaleza, si realmente creemos en Dios, no podemos permitir que nada ni nadie nos impida nuestro amor hacia Él; si por alguna circunstancias sientes que el desamor ha tocado tu corazón, piensa que si hay alguien que siempre te amará y precisamente ese alguien es Dios. Recuerda lo que está escrito en las Sagradas Escrituras:
“Ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Romanos 8:39)
De tal manera que Dios vivirá siempre en nosotros a través del amor, y es que nos ha regalado un corazón lleno de amor, un corazón que debe estar dispuesto a dar amor de manera incondicional y libre de prejuicios. “Dios es amor, y el que permanece en amor, permanece en Dios y Dios en él”. (1 Juan 4:16).
Dios nunca nos abandona, siempre está con nosotros, en nuestros momentos buenos y malos Dios siempre ha estado con nosotros, la mejor manera de agradecerle su compañía incondicional es a través de nuestro amor hacia él, y lo más importante procurar vivir siempre bajo la luz de su amor. “Y amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”. (Deuteronomio 6:5).
La base de ese triángulo del amor es el amor al prójimo y a nosotros mismos:
“Amarás al prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos”. (Marcos 12:31).
El Amor al Prójimo, es pensar y actuar de modo tal que pueda servir de apoyo a otros. Cada día tenemos algo en que contribuir, lo cual nos producirá cierto regocijo al darnos cuenta que hemos podido satisfacer una necesidad en la vida de alguna persona. Es la acción que se emprende procurando el bien de los demás, movidos por el amor de Dios.
Amor al prójimo, es desplazarnos por la vida con plena libertad espiritual manteniendo con los otros una relación de respeto, comprensión y aceptación, condiciones estas que nos apartan del juicio y/o de la evaluación de nuestros semejante.
        El respeto hacia los demás es una manera de manifestar nuestro amor hacia ellos, pero el respeto debe empezar en nosotros mismos. Si no somos capaces de respetarnos, mucho menos podremos respetar a los demás.
El respeto más allá de manifestar nuestro amor por el prójimo, es la garantía de que nuestra convivencia con los demás sea de manera armónica. Si fuésemos capaces de amar a nuestro prójimo con la misma intensidad con las que nos amamos a nosotros mismos, seguramente que este mundo sería distinto.
Amar al prójimo implica aceptación de los demás, reconocer sus ideas y pensamientos. Es aceptar a las personas tal cual como son, sin tratar de imponerle nuestra forma de pensar.
El amor al prójimo viene del amor a Dios: “Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado”. (Juan 15:9). De allí que el amor de Dios está en cada uno de nosotros, lo único que necesitamos es buscarlo y con toda seguridad lo encontraremos; y de esa manera surgirá el amor tanto por nosotros como por los demás. La peor deuda que el hombre puede tener como ser humano es la del alma y ésta implica el no amar a Dios y al prójimo como a sí mismo.
Otra de las maneras de demostrar nuestro amor hacia el prójimo, es cuando los tenemos presente en nuestras oraciones, cuando dedicamos un momento para orar por ellos. “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”. (3 Juan 1:2). Al orar por otros, estamos poniendo de manifiesto el amor que sentimos hacia ellos, lo cual nos llenará de gozo al saber que Dios estará con ellos. Al mismo tiempo que le agradecemos por tenerlos. Y cada vez que agradecemos a Dios por contar con ellos, Dios los bendice con el mismo amor que a su vez somos bendecidos por Él.
En cuanto al amor a nosotros mismos, las Sagradas Escrituras no hacen referencia directa al amor que debemos sentir hacia nosotros mismos, no obstante, encontramos que unos de los mandatos de nuestro Señor Jesucristo, fue el de “amarás a tu prójimo como a ti mismo” de donde se puede deducir, que es bueno tener amor y respeto hacia nosotros mismos, siempre y cuando sea de manera razonable y comedida. Para que no se convierta en egoísmo y prepotencia. Sin embargo, en el Nuevo Testamento en Mateo 10:31, nos dice: “Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos” lo que podemos interpretar, como una manera muy sutil de incentivarnos al auto respeto y nuestra autoestima.
En fin, vivir a la sombra de este triángulo del amor, nos va ayudar a ser más amables y ser amables no es más que otra cosa que vivir en el amor, dar y recibir amor.

Fuente:
Castro F (2009) El Jardín del amor. Editor-autor. Caracas. Venezuela.
Castro F (2018) El Viaje Espiritual, viajar cerca de Dios. Editor-Productor. Caracas. Venezuela.

jueves, 4 de julio de 2019

Santa Teresa Benedicta de la Cruz


    

  Edith Stein, nació en Breslavia-Polonia, el 12 de octubre de 1891. Su nombre significa “Riqueza, combate y lucha”. Edith, fue una filosofa, mujer mística y religiosa, perteneciente a las Carmelitas Descalzas.

     Una vez convertida en religiosa cambió su nombre por Sor Teresa Benedicta de la Cruz. Hoy Santa Teresa Benedicta de la Cruz.

     En vida, solía dedicarse a escribir lo que le acontecía a ella y sobre hechos importantes de su entorno. Dejándonos como legado una serie de escritos, que bien pueden ser considerados como un legado de su amplia obra filosófica y su precioso ejemplo de vida. 

     Al morir su padre, queda su madre al frente del cuidado de toda su familia, incluyendo el trabajo de la hacienda familiar; lo que trajo como consecuencia el no poder mantener en sus hijos una fe viva; de tal manera que Edith perdió la fe en Dios y deja de orar.

     Edith, se convierte en una feminista radical, llegando a pertenecer a la Asociación Prusiana para el Derecho femenino del voto. Transcurrido un tiempo pierde interés por este asunto.

     Al estallar la Primera Guerra Mundial, Edith escribió: “que no tenía vida propia”. Realizó estudios de enfermería y empieza a trabajar en un hospital militar austriaco, dedicándose a la atención de enfermos de tifus, y en donde vio morir a muchos jóvenes. Una vez que cierran al hospital militar, en el año 1916, Edith se va a Huggerl a Friburgo en Brisgovia, donde obtuvo su doctorado con honores (Summa Cumlaude) con una tesis sobre el problema de la empatía. 

     Aconteció, que un buen día, estuvo un encuentro con una creyente, que hizo que su poca religiosidad desfalleciera y empieza a ver el brillo de Cristo. Ante esto, escribió: “Lo que no estaba en mis planes estaba en los planes de Dios”.

     Es así, como Edith, comienza a leer sobre el cristianismo y el Nuevo Testamento. Un día tomó un libro al azar, estando en casa de unos amigos; y el libro, resultó siendo la autobiografía “La vida de Santa Teresa de Jesús”. La lectura del libro la absorbió por completo, que al finalizar de leerlo exclamó: "Esto es la verdad”. Luego de esto, compró un catecismo y un misal; y al poco tiempo, se dirigió a una parroquia cercana y pidió ser bautizada inmediatamente; es así, como en enero de 1922 fue bautizada, y de esta manera encuentra su retorno a Dios y pertenecer a la estirpe de Cristo.

     Después de su conversión regresó a Breslau, al ver a su madre la abraza y le dice: “Mamá soy católica” las dos mujeres lloraron de la emoción. 

     El 14 de octubre de 1933 ingresa en el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Colonia, y el 14 de abril 1934 toma los hábitos y desde ese momento asume el nombre de Sor Teresa Benedicta de la Cruz.

     En el año 1938, Sor Teresa Benedicta de la Cruz, escribe: “Bajo la cruz entendí el destino del pueblo de Dios y entonces 1933 comenzaba anunciarse”.

     El 9 de agosto de 1942, Sor Teresa, junto a su hermana Rosa y muchos otros habitantes de su pueblo, mueren en las cámaras de gas de Auschwitz.

     La vida de Edith Stein, supone un ejemplo de valentía, integridad y grandeza, dedicó su vida al análisis de grandes pensadores entre los que se encuentra Kant y Tomás de Aquino. Además de una vida auténtica y una gran generosidad, su espiritualidad se pone de manifiesto sobre todo en sus maravillosos y profundos escritos. Sor Teresa Benedicta de la Cruz, fue beatificada el 1° de mayo de 1987 por el papa Juan Pablo II; quien en esa oportunidad se refirió a ella diciendo: “Una personalidad que reúne en su rica vida una síntesis de una historia llena de heridas profundas que siguen doliendo hoy”.  El mismo papa Juan Pablo II, el 11 de octubre de 1998, la canoniza, convirtiéndose en Santa Teresa Benedicta de la Cruz.

       Una vez que conozco la interesante historia de Santa Teresa Benedicta de la Cruz, me inspiro y de esta manera le elevo mi humilde súplica:

Súplica a Santa Teresa Benedicta de la Cruz
     ¡Oh, Santa Teresa Benedicta de la Cruz! Luna llena entre los sabios de todos los tiempos. Por el brillo de tu sabiduría y de tu inefable caridad. Ayúdanos a poner en práctica tu hermoso mensaje de vida; vivir de manera sencilla y honesta, escuchar la voz del Señor y amar a la cruz como nuestra salvación. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Fuente referencial:
Teresa Benedicta de la Cruz-Edith Stein (1891-1942).  Disponible: www.vatican.va.
Mujeres en la Historia. La Santa de Auschwitz, Edith Stein (1891-1942).Disponible: https://www.mujeresenlahistoria.com
Beata Teresa Benedicta de la Cruz. (Edith Stein). Disponible: www.carmelnet.org.
Novedades Fluvium. ¡Esto es verdad! Santa Edith Stein. Disponible: www.fluvium.org.

lunes, 3 de junio de 2019

San Emilio


 
  El domingo 16 de junio de 2019, posterior al domingo de Pentecostés, la Iglesia Católica, celebrará la fiesta del misterio de la Santísima Trinidad, un sólo Dios en tres personas Padre, Hijo y Espíritu Santo. Declarada oficialmente como fiesta de la Iglesia Católica por el Papa Juan XXII en el año 1334.

Encontramos, en las Sagradas Escrituras que:

“Una vez bautizado Jesús, salió del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: ”. (Mateo 3:16-17)

El pasado 28 de mayo, la Iglesia Católica celebró la festividad de San Emilio, a quien le tocó vivir el horror del rey arriano contra los cristianos, debido a su creencia trinitaria y no arriana. Es por esta razón que Emilio por defender su fe en la Santísima Trinidad sufrió el martirio.

El rey arriano, tenía la manía de perseguir a las mujeres de la alta nobleza, a quienes despojaba de sus ropas en plena plazas públicas, castigándoles lentamente hasta que fallecían sangrando.

Emilio, cuñado de una de esas damas, horrorizado por tal atrocidad, protestó enérgicamente ante los jueces, catalogándolos como inhumanos, siendo también condenado a morir por ser cristiano. Siendo martirizado en Túnez, África, hacia el año 484; una vez que el 25 de febrero, el rey de los Vándalos (477-484) redactó un decreto mediante el cual había que matar a todos los cristianos que no se hicieran arrianos. 

San Emilio, fue torturado de la manera más desgarradora, siendo arrastrado por las calles hasta que su piel quedara pegada al asfalto. Además, de ser lanzado desde lo más alto atado de manos. Quienes lo torturaron fueron tan despiadados con él, por considerarlo como el más poderoso de pensamientos en su fe.

Es muy poca la información que se tiene de este gran mártir quien entregó su vida llena del Espíritu Santo por defender su fe.
En la edad media, las reliquias de San Emilio fueron llevadas a Nápoles, Italia, procedente de África. Y en el siglo XIV los farmacéuticos lo eligieron como su excelso patrón. Santo mártir, defensor de su fe a la Santísima Trinidad.

Suplica a San Emilio
Padre Misericordioso, que esparces los dones de tu Espíritu a todos los que se acercan a ti con amor sincero. Escucha esta  súplica que hacemos al glorioso San Emilio.

San Emilio, enséñanos a apreciar la nobleza de la Santísima Trinidad. Y  llénanos de tu fe y de tu sentido de justicia, para alzar nuestras voces ante cualquier acto de maldad y de injusticia.  Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén

Hemos sido bautizados, en el nombre de Padre, del Hijo y el Espíritu Santo, cumpliendo así el mandato del Señor:

“Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”. (Mateo 28:19-20)