jueves, 4 de julio de 2019

Santa Teresa Benedicta de la Cruz


    

  Edith Stein, nació en Breslavia-Polonia, el 12 de octubre de 1891. Su nombre significa “Riqueza, combate y lucha”. Edith, fue una filosofa, mujer mística y religiosa, perteneciente a las Carmelitas Descalzas.

     Una vez convertida en religiosa cambió su nombre por Sor Teresa Benedicta de la Cruz. Hoy Santa Teresa Benedicta de la Cruz.

     En vida, solía dedicarse a escribir lo que le acontecía a ella y sobre hechos importantes de su entorno. Dejándonos como legado una serie de escritos, que bien pueden ser considerados como un legado de su amplia obra filosófica y su precioso ejemplo de vida. 

     Al morir su padre, queda su madre al frente del cuidado de toda su familia, incluyendo el trabajo de la hacienda familiar; lo que trajo como consecuencia el no poder mantener en sus hijos una fe viva; de tal manera que Edith perdió la fe en Dios y deja de orar.

     Edith, se convierte en una feminista radical, llegando a pertenecer a la Asociación Prusiana para el Derecho femenino del voto. Transcurrido un tiempo pierde interés por este asunto.

     Al estallar la Primera Guerra Mundial, Edith escribió: “que no tenía vida propia”. Realizó estudios de enfermería y empieza a trabajar en un hospital militar austriaco, dedicándose a la atención de enfermos de tifus, y en donde vio morir a muchos jóvenes. Una vez que cierran al hospital militar, en el año 1916, Edith se va a Huggerl a Friburgo en Brisgovia, donde obtuvo su doctorado con honores (Summa Cumlaude) con una tesis sobre el problema de la empatía. 

     Aconteció, que un buen día, estuvo un encuentro con una creyente, que hizo que su poca religiosidad desfalleciera y empieza a ver el brillo de Cristo. Ante esto, escribió: “Lo que no estaba en mis planes estaba en los planes de Dios”.

     Es así, como Edith, comienza a leer sobre el cristianismo y el Nuevo Testamento. Un día tomó un libro al azar, estando en casa de unos amigos; y el libro, resultó siendo la autobiografía “La vida de Santa Teresa de Jesús”. La lectura del libro la absorbió por completo, que al finalizar de leerlo exclamó: "Esto es la verdad”. Luego de esto, compró un catecismo y un misal; y al poco tiempo, se dirigió a una parroquia cercana y pidió ser bautizada inmediatamente; es así, como en enero de 1922 fue bautizada, y de esta manera encuentra su retorno a Dios y pertenecer a la estirpe de Cristo.

     Después de su conversión regresó a Breslau, al ver a su madre la abraza y le dice: “Mamá soy católica” las dos mujeres lloraron de la emoción. 

     El 14 de octubre de 1933 ingresa en el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Colonia, y el 14 de abril 1934 toma los hábitos y desde ese momento asume el nombre de Sor Teresa Benedicta de la Cruz.

     En el año 1938, Sor Teresa Benedicta de la Cruz, escribe: “Bajo la cruz entendí el destino del pueblo de Dios y entonces 1933 comenzaba anunciarse”.

     El 9 de agosto de 1942, Sor Teresa, junto a su hermana Rosa y muchos otros habitantes de su pueblo, mueren en las cámaras de gas de Auschwitz.

     La vida de Edith Stein, supone un ejemplo de valentía, integridad y grandeza, dedicó su vida al análisis de grandes pensadores entre los que se encuentra Kant y Tomás de Aquino. Además de una vida auténtica y una gran generosidad, su espiritualidad se pone de manifiesto sobre todo en sus maravillosos y profundos escritos. Sor Teresa Benedicta de la Cruz, fue beatificada el 1° de mayo de 1987 por el papa Juan Pablo II; quien en esa oportunidad se refirió a ella diciendo: “Una personalidad que reúne en su rica vida una síntesis de una historia llena de heridas profundas que siguen doliendo hoy”.  El mismo papa Juan Pablo II, el 11 de octubre de 1998, la canoniza, convirtiéndose en Santa Teresa Benedicta de la Cruz.

       Una vez que conozco la interesante historia de Santa Teresa Benedicta de la Cruz, me inspiro y de esta manera le elevo mi humilde súplica:

Súplica a Santa Teresa Benedicta de la Cruz
     ¡Oh, Santa Teresa Benedicta de la Cruz! Luna llena entre los sabios de todos los tiempos. Por el brillo de tu sabiduría y de tu inefable caridad. Ayúdanos a poner en práctica tu hermoso mensaje de vida; vivir de manera sencilla y honesta, escuchar la voz del Señor y amar a la cruz como nuestra salvación. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Fuente referencial:
Teresa Benedicta de la Cruz-Edith Stein (1891-1942).  Disponible: www.vatican.va.
Mujeres en la Historia. La Santa de Auschwitz, Edith Stein (1891-1942).Disponible: https://www.mujeresenlahistoria.com
Beata Teresa Benedicta de la Cruz. (Edith Stein). Disponible: www.carmelnet.org.
Novedades Fluvium. ¡Esto es verdad! Santa Edith Stein. Disponible: www.fluvium.org.

lunes, 3 de junio de 2019

San Emilio


 
  El domingo 16 de junio de 2019, posterior al domingo de Pentecostés, la Iglesia Católica, celebrará la fiesta del misterio de la Santísima Trinidad, un sólo Dios en tres personas Padre, Hijo y Espíritu Santo. Declarada oficialmente como fiesta de la Iglesia Católica por el Papa Juan XXII en el año 1334.

Encontramos, en las Sagradas Escrituras que:

“Una vez bautizado Jesús, salió del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: ”. (Mateo 3:16-17)

El pasado 28 de mayo, la Iglesia Católica celebró la festividad de San Emilio, a quien le tocó vivir el horror del rey arriano contra los cristianos, debido a su creencia trinitaria y no arriana. Es por esta razón que Emilio por defender su fe en la Santísima Trinidad sufrió el martirio.

El rey arriano, tenía la manía de perseguir a las mujeres de la alta nobleza, a quienes despojaba de sus ropas en plena plazas públicas, castigándoles lentamente hasta que fallecían sangrando.

Emilio, cuñado de una de esas damas, horrorizado por tal atrocidad, protestó enérgicamente ante los jueces, catalogándolos como inhumanos, siendo también condenado a morir por ser cristiano. Siendo martirizado en Túnez, África, hacia el año 484; una vez que el 25 de febrero, el rey de los Vándalos (477-484) redactó un decreto mediante el cual había que matar a todos los cristianos que no se hicieran arrianos. 

San Emilio, fue torturado de la manera más desgarradora, siendo arrastrado por las calles hasta que su piel quedara pegada al asfalto. Además, de ser lanzado desde lo más alto atado de manos. Quienes lo torturaron fueron tan despiadados con él, por considerarlo como el más poderoso de pensamientos en su fe.

Es muy poca la información que se tiene de este gran mártir quien entregó su vida llena del Espíritu Santo por defender su fe.
En la edad media, las reliquias de San Emilio fueron llevadas a Nápoles, Italia, procedente de África. Y en el siglo XIV los farmacéuticos lo eligieron como su excelso patrón. Santo mártir, defensor de su fe a la Santísima Trinidad.

Suplica a San Emilio
Padre Misericordioso, que esparces los dones de tu Espíritu a todos los que se acercan a ti con amor sincero. Escucha esta  súplica que hacemos al glorioso San Emilio.

San Emilio, enséñanos a apreciar la nobleza de la Santísima Trinidad. Y  llénanos de tu fe y de tu sentido de justicia, para alzar nuestras voces ante cualquier acto de maldad y de injusticia.  Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén

Hemos sido bautizados, en el nombre de Padre, del Hijo y el Espíritu Santo, cumpliendo así el mandato del Señor:

“Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”. (Mateo 28:19-20)

jueves, 2 de mayo de 2019

Nuestra Señora del Buen Consejo



 El mes de mayo para la Iglesia Católica es el mes de la Virgen, quien nos transmite su paz, su suavidad, su dulzura, su humildad y su caridad. Tradicionalmente también se le llama el mes de las flores y particularmente en Venezuela el segundo domingo del mes de mayo celebramos el día de las madres. Es por ello, que en este mes de mayo quiero referirme a una madre muy especial, a María la Madre del Buen Consejo.

El pasado 26 de abril, la Iglesia Católica celebraba la festividad en honor a Nuestra Señora del Buen Consejo, advocación mariana especialmente venerada en la ciudad de Genazzano, Italia, y por la Familia Agustiniana.

En veneración a esta advocación el Papa León XIII, incluyó en las letanías a la Virgen María, el verso “Madre del Buen Consejo”, tal como lo mencionamos cuando rezamos el rosario mariano.

Durante el gobierno del Papa San Marcos, se construyó un templo bajo la advocación de la Virgen María como el Buen Consejo. Cuenta la leyenda que durante una de las celebraciones a la Virgen del Buen Consejo se pudo escuchar una suave música angelical que venía del cielo al tiempo que un rayo de luz llegó hasta la pared del fondo de la capilla, acompañada del repicar de las campanas. Finalmente la nube se disipó lentamente, dejando al descubierto una pintura que representaba a la Virgen del Buen Consejo. Se dice también que la Virgen se les presentó en forma de nube luminosa acompañada de un fresco maravilloso, a dos soldados del entonces héroe nacional de Albania, llamado Scanderbeg.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Basílica de la Virgen del Buen Consejo, fue atacada por una bomba, quedando destruido todo el altar principal, sin embargo, la imagen de la Virgen se mantuvo intacta.

Son muchos los milagros concedidos por nuestro Señor Jesucristo, gracias a la intercesión de María la Madre del Buen Consejo, especialmente en la ciudad de Genazzano-Italia, en donde ciegos lograron recuperar la vista, los tullidos pies, las mujeres partos felices, los tristes consuelo.

En su imagen podemos apreciar que tiene los ojos parcialmente bajos, dando la impresión que estuviera escuchando de manera intensa y profunda. Tiene en sus brazos al Niño Jesús, quien tiernamente tiene una de sus manos alrededor del cuello de su Madre y su mejilla toca también la mejilla de ella. La expresión de amor  y ternura de ambos, es de profunda admiración.

La imagen de la Virgen del Buen Consejo, fue coronada como Nuestra Señora del Buen Consejo en el año 1682, en la Basílica del Vaticano, por el Papa Inocencio XI y el Papa Pío XII la declaró patrona de su pontificado. 

Súplica a Nuestra Señora del Buen Consejo
(Virgen del viento fresco)

¡Oh Madre del Buen Consejo! Ruega por nosotros, envuélvenos en esa nube luminosa y acércanos al amor de Dios.
¡Amada Virgen! Aconséjanos con tu divina presencia, para que el camino que transitamos en nuestras vidas, sea un camino lleno de fe, de amor y de esperanza. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. 


martes, 2 de abril de 2019

LA ESPADA DE FUEGO


San Braulio, su nombre
 Significa Espada de Fuego

Braulio, significa “Espada de Fuego”. La cual, representa un baluarte desde la Creación, puesto que sirvió para preservar al árbol de la Vida. Así, encontramos en la Biblia: “Tras expulsar al hombre, puso delante del jardín de Edén querubines, y la llama de espada vibrante, para guardar el camino del árbol de la vida.” (Génesis 3:24).

El pasado 26 de marzo, en la Iglesia Católica, celebrábamos el día de San Braulio, escritor y Obispo de Zaragoza-España, durante el período comprendido del 631 al 651, siendo sucesor de su hermano Juan. Braulio, llegó hacer considerado como uno de los intelectuales más destacados en España. Además, preocupado por la instrucción religiosa de su pueblo. Fue un gran luchador contra el arrianismo, doctrina hereje que negaba a Jesucristo como Dios verdadero. Promoviendo a la vez herejía entre los pobladores.

Según la historia, San Braulio era un obispo muy elocuente, con una gran capacidad de convencimiento, que utilizaba para llegar a los fieles que escuchaban sus sermones. Tan es así, que quienes lo escuchaban sostenían: “Parece que cuando está hablando, es el mismo Espíritu Santo el que le va diciendo lo que tiene que decir.”
 
San Braulio, era una aficionado a la lectura, lo que lo hacía cada vez gozar de una gran sabiduría, pudiéndose apreciar en sus cartas, las cuales eran un fiel reflejo de su elegante estilo y poniendo de manifiesto dos grandes de sus virtudes: bondad y amabilidad. Llamaba la atención que en todos sus escritos, los firmaba, con la siguiente expresión: “Braulio, siervo inútil de los santos de Dios.” 

Además de su bondad y amabilidad, San Braulio lo caracterizó su humildad y el amor al prójimo. Rechazaba todo aquello que representara lujo y vanidad. Solía vestirse y alimentarse pobremente. Toda la limosna que recibía la utilizaba para ayudar a los más pobres. 

Quizás, como fiel lector de las Sagradas Escrituras, ponía en práctica todos los conocimientos adquiridos a través  de ellas, sobre todo su gran sabiduría y su espíritu de humildad: “Con el orgullo viene el oprobio; con la humildad, la sabiduría.” (Proverbios 11:2).

Braulio se destacó como un gran escritor, dentro de sus obras figura “Vida de San Millán de la Cogolla”, así como también la autoría de un valioso himno en loor del mismo santo, considerado como uno de los mejores poemas del período visigodo. Sin embargo, su obra más reconocida es el “Epistolario”, considerado como uno de los documentos históricos de mayor interés de la época y donde se encuentran los datos que nos permiten conocer sobre su vida y de sus relaciones sociales. El Epistolario, es una colección conformada por cuarenta y cuatro epístolas, de allí su nombre, y que fueron enviadas a distintos destinatarios, y que ofrecen una amplia documentación acerca de la cultura de su tiempo. Llamó la atención de este Epistolario, que en su última carta, presiente el final de sus días y escribe: “esperando estoy cada día el fin de mi doliente condición mortal.”

Sus últimos años de vida, fueron de gran sufrimiento, debido al padecimiento de una ceguera, que siendo él un lector empedernido, representó un verdadero martirio. No obstante, supo aprovechar su ceguera para dedicarse por completo a la oración y la meditación.

San Braulio murió en Zaragoza-España el año 651. Se cuenta que antes de su fallecimiento, decía que le pareció escuchar las palabras de Jesús, que le decían: “Ven siervo bueno y fiel” a lo que el respondió con gran entusiasmo y aceptando el final de su vida: “Voy pronto, Señor; ya estoy listo”.
 
Aun cuando existen dudas en relación a su canonización, la Iglesia Católica lo incorporó al Martirologio Romano, fijándose como fecha de conmemoración el 18 de marzo, sin embargo a partir del año 1809 su festividad se celebra el 26 de marzo, día de San Braulio, y es reconocido como el patrono de la Universidad de Zaragoza.