martes, 3 de junio de 2014

SAN JUAN PABLO II



  Karol Józef Wojtyla, mejor conocido como Juan Pablo II desde su elección como Papa de la Iglesia católica en octubre de 1978, nació en la pequeña ciudad de Wadowice, de Cracovia, el 18 de mayo de 1920; un mes después fue bautizado, a los 9 años hizo la Primera Comunión y a los 18 años recibió la Confirmación.                                     En el año 1938 termina su educación media e ingresa a la Universidad Jagellónica de Cracovia al mismo tiempo que lo hacía en una escuela de teatro. Al siguiente año (1939) la Universidad fue cerrada por las fuerzas de ocupación nazis, lo que obligó a Karol a trabajar en una cantera y luego en una fábrica química, para ganarse la vida y evitar la deportación a Alemania.  Al sentir la vocación al sacerdocio, a partir de 1942, continuó con sus clases de formación del seminario clandestino de Cracovia; al mismo tiempo, fue uno de los promotores del Teatro Rapsódico, por supuesto también clandestino.
El 1º de noviembre de 1946, recibe su ordenación sacerdotal en Cracovia de manos del Arzobispo Sapieha. Realizó estudios superiores, doctorados, regresó a Polonia y en 1958 Pio XII lo consagró obispo. El 16 de octubre de 1978. Los Cardenales reunidos en Cónclave lo eligieron Papa tomando el nombre de Juan Pablo II y así el 22 de octubre del mismo año comienza su ministerio como el 264 sucesor del Apóstol Pedro. Su pontificado ha sido uno de los más largos de la historia de la Iglesia y duró casi 27 años, y el cual ejerció con incansable espíritu misionero y una caridad abierta a toda la humanidad. En el tiempo que duró su Pontificado, Juan Pablo II recorrió el mundo, pasó sus manos sobre la gente, besó niños, bendijo a los enfermos, y según los reportes que se han ido acumulando, habría uno cuantos milagros que se produjeron tras el paso del Papa Peregrino Juan Pablo II.
Juan Pablo II muere el 2 de abril de 2005 y su proceso de beatificación se inicia el 28 de junio de 2005, dos meses después de su fallecimiento y gracias a la dispensa concedida por su sucesor Benedicto XVI, para que la causa pudiera empezar sin necesidad de esperar a los cinco años de rigor que deben transcurrir entre el fallecimiento de una persona y el comienzo de la causa. El 2 de abril de 2007 le fue concedido el título de “Siervo de Dios” por el papa Benedicto XVI, siendo este su primer paso hacia su canonización. El 19 de diciembre de 2009, el papa Benedicto XVI lo declara “Venerable”, reconociendo así las virtudes heroicas del Siervo de Dios Juan Pablo II y lo que representa un paso más camino a la Santidad.
El 1º de mayo de 2011, y a solo seis (6) años de su fallecimiento, ha sido proclamado “Beato” por el papa Benedicto XVI, representando un hecho excepcional, que un Papa proclame Beato a su predecesor. Juan Pablo II aún con vida contaba con casos de sanación y milagros. Así podemos hablar de los dos milagros que lo han llevado a su Santidad: el de la monja Parisina Marie Simon-Pierre que sufría de Parkinson y que fue reconocido por el Vaticano en el 2005 y el de Floribeth Mora, la costarricense que sufría de aneurisma y se curó en el 2011 tras sus suplicas a Juan Pablo II.
El 27 de abril de 2014 es canonizado por su Santidad Papa Francisco y su festividad se celebrará el 22 de octubre. Siendo proclamado patrón de la Jornada Mundial de la Juventud. Y convirtiéndose así, en un Santo de nuestros tiempos, quien siempre estuvo al lado de todo ser humano, no solo en sus viajes, sino también con sus mensajes y aún más con su propia vida, la cual fue un ejemplo de la grandeza de la misericordia de Dios, la que siempre transmitía a los enfermos, ancianos, encarcelados, huérfanos y pobres. No podemos olvidar que fue profundamente misericordioso al perdonar a quien le hirió para asesinarlo.
Para Juan Pablo II, la vida tenía un gran valor, siendo un fiel defensor de la vida de todo ser humano; prueba de ello es su Encíclica Evangelio de la vida, en donde pone de manifiesto el respeto a la vida, respeto que va desde el momento de la concepción hasta su muerte natural.
Oración oficial a San Juan Pablo II
(Publicada en la página oficial del Vaticano www.2papisanti.org 21/04/2014)

¡Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo dónanos tu bendición!
Bendice a la Iglesia, que tú has amado, servido, y guiado, animándola a caminar con coraje por los senderos del mundo para llevar a Jesús a todos y a todos a Jesús.
Bendice a los jóvenes, que han sido tu gran pasión. Concédeles volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para encontrar la luz, que ilumina los caminos de la vida en la tierra.
Bendice las familias, ¡bendice cada familia!
Tú advertiste el asalto de satanás contra esta preciosa e indispensable chispita de Cielo, que Dios encendió sobre la tierra. San Juan Pablo, con tu oración protege las familias y cada vida que brota en la familia.
Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando el diálogo y sembrando el amor: ruega por nosotros, para que seamos incansables sembradores de paz.
Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo, donde te vemos junto a María, haz descender sobre todos nosotros la bendición de Dios. Amén.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Las siete alegrías de la Virgen María



 Mayo mes de la Virgen. La Virgen María no solo sufrió dolores, también vivió momentos de alegría, es así como se habla de la devoción a las siete alegrías de la Santísima Virgen María, que de acuerdo a la Biblia se pueden resumir de la siguiente manera:
Primera Alegría: La anunciación y encarnación del Hijo de Dios en su seno.
Y el ángel Gabriel, entró y le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. María confundida se preguntaba que significaría aquel saludo. Y así, el ángel le dice: “No temas María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús”. (Lucas 1:28-31). Igualmente, el ángel le dice: “El Espíritu Santo vendrá por ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios”. (Lucas 1:35)
Segunda Alegría: La visitación de María a su prima Isabel.
María entró a la casa de Zacarías y saludó a su prima Isabel, quien al escuchar el saludo de María, saltó de gozo el niño que llevaba en su seno, quedando Isabel llena del Espíritu Santo, exclamando a gritos: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno”. (Lucas 1:40-42). Y María dijo: “Alaba mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava”. (Lucas 1: 46-48)
Tercera Alegría: El nacimiento de Jesús.
Por aquellos días César Augusto, ordena el empadronamiento de todo el mundo y es así como el primero de ellos se realiza siendo Cirino el Gobernador de Siria, todos y cada uno iban a su ciudad a empadronarse. José fue desde Galilea, de la ciudad de Nazaret a Judea, ciudad de David cuyo nombre es Belén, debido a que José era de la casa y familia de David. Ahí fue empadronado junto a su esposa María la cual estaba embarazada. Estando allí se le cumplieron los días del alumbramiento, dando a luz a su hijo primogénito, el cual envolvió en pañales y lo acostó en un humilde pesebre porque no tenían sitio en el albergue. (Lucas 2:1-7)
Cuarta Alegría: La adoración de los Reyes Magos.
Y los magos, después de haber escuchado al rey, emprendieron su camino al tiempo que la estrella que habían visto en el oriente, siempre iba delante de ellos, hasta que se detuvo justo encima del lugar donde se encontraba el niño Jesús lo que le produjo una gran alegría, y así, entraron a la casa; vieron al niño con María y, postrándose le adoraron y le ofrecieron oro, incienso y mirra. (Mateo 2:9-11)
Quinta Alegría: Jesús perdido y hallado en el Templo.
Estando en Jerusalén celebrando la fiesta de la Pascua, Jesús contaba con 12 años, y se quedó en Jerusalén a escondidas de sus padres. Transcurridos tres días de desaparición, fue encontrado en el Templo sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que lo escuchaban quedaban admirados por su inteligencia y por sus respuestas. Al encontrarlo su madre le dice: “Hijo por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando”. A lo que Jesús les responde: “Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?”.  (Lucas 2:46-49)
Sexta Alegría: La resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
Pasado el día sábado, María Magdalena, María la de Santiago y Salomé, se disponían a embalsamar a Jesús, por lo que compraron aromas y muy de madrugada, el primer día de la semana justo a la salida del sol, se dirigen al sepulcro. En el camino se decían unas a otras: “¿Quién nos retirará la piedra de la puerta del sepulcro?”, y en eso levantan su mirada y se dan cuenta de que la piedra ya había sido retirada a pesar de sus grandes dimensiones. Al entrar vieron a un joven vestido con una túnica blanca, sentado al lado derecho del sepulcro; al verlas tan asustadas, el joven les dice: “No asustéis, ¿buscáis a Jesús de Nazaret, el crucificado?; ha resucitado, no está aquí, ved el lugar donde le pusieron. Pero id a decir a sus discípulos y a Pedro, que irá delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo”. (Marcos 16: 1-7)
Séptima Alegría: Su Asunción al Cielo y su Coronación como Reina del cielo.
El primero de noviembre de 1950, el papa Pio XII definió y declaró el dogma de la Asunción de la Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo y ensalzada por el Señor como Reina Universal. Dogma que fue fundamentado por: La inmunidad de María de todo pecado, su Divina Maternidad como Madre de Jesús, su virginidad la cual mantuvo intacta antes, durante y después del parto y su participación fiel y constante en la obra redentora de Jesucristo. Con su festividad celebramos también su triunfo sobre la muerte y su glorificación a imitación de su Hijo.


 

martes, 22 de abril de 2014

Nuestra señora de la alegría



El sábado 12 de abril visité la Catedral de la Ciudad de Barcelona, España, aunque el motivo de mi visita a España era el de asistir a la procesión de Jesús de Medinaceli en la ciudad de Madrid y de visitar el convento de las Carmelitas descalzas de la Aldehuela, en Getafe y en donde reposan los restos de Santa Maravillas de Jesús, a fin de obtener información sobre su vida, debido a mi interés de escribir sobre ella en mi próximo libro. Dios me dio la oportunidad de cumplir con mi objetivo y el de poder visitar la ciudad de Barcelona.
En mi visita a la Catedral de Barcelona, pude apreciar la imagen de una virgen preciosa y que me llamó mucho la atención puesto que en el rostro de la virgen se dibujaba una hermosa sonrisa, al acercarme supe que su nombre es el de Nuestra Señora de la Alegría. Contemplar su rostro fue un bálsamo para mi estado de ánimo, sentí que de alguna manera me devolvió la alegría tras varios meses de depresión, producto de la incertidumbre que estoy viviendo como venezolano por la situación tan crítica reinante en nuestro país y sin temor a equivocarme somos muchos los venezolanos que estamos sintiendo lo mismo, no podemos ser indiferentes ante la muerte de tantos jóvenes, de la inseguridad, la falta de alimentos y medicinas, y sobre todo el odio y la injusticia que reina en Venezuela.
Esa noche luego de mi visita a la Catedral, estuve investigando sobre Nuestra Señora de la Sonrisa, y es muy poco lo que pude conseguir  ya que no existen datos probados de esta bella imagen, sin embargo se dice que en el prólogo de una novena escrita hace muchos años, por un capuchino de nombre Fray Carlos del Puerto, la imagen fue llevada desde Roma a España, por un monje Griego, y la misma fue colocada en una capilla situada en las inmediaciones de la ciudad de Mérida. Años más tarde la imagen fue escondida en un monte cercano a la ciudad de Mérida, debido a la invasión árabe. Y hacia el año 1482 fue encontrada por unos pastores que observaron unos resplandores que salían de una gruta y al acercarse se encontraron con tan bella imagen.
Después de tan grata sensación el día sábado el siguiente dia (domingo de Ramos) decidí regresar a la Catedral a rezar un rosario y aprovechar para pedirle a la virgen que nos devuelva la alegría y la esperanza a todos los venezolanos que como yo sentimos profunda tristeza en nuestros corazones por lo que aquí vivimos. Es por eso que los invito a pedirle a Nuestra Señora de la Alegría, a través de la siguiente oración:
Oración a Nuestra Señora de la Alegría
Virgen Santísima de la alegría, Madre de toda Santidad, te suplicamos nos ayudes a transformar nuestras penas en alegrías, nuestras dudas en momentos de reflexión y nuestros contratiempos en motivos de crecimiento interior. No permitas que la tristeza ni el desaliento nos invadan, y enséñanos el camino de la esperanza al sabernos hijos tuyo.  Ayúdanos a descubrir cada día los miles de regalos que el Señor nos manda, pues en ocasiones no las sabemos percibir. Madre nuestra,  intercede siempre por nosotros. Amén
Fuente: aboga.wordpress.com 

lunes, 3 de marzo de 2014

San José



 
 El 19 de marzo la Iglesia católica celebra la festividad en honor a San José, padre de Jesús de Nazaret y santo relevante por ser el más cercano a Jesús y a la Santísima Virgen María. Y es que San José fue el esposo de María y el Padre Virginal de Jesús.
        Según la Biblia, y así lo podemos leer en el Libro de Mateo, el origen de Jesucristo tiene como madre a María, quien lo concibe por obra y gracia del Espíritu Santo y quien estaba desposada con José, quien obedeciendo a su sentido justo no quería infamarla, resolviendo repudiarla en privado, hasta que a través de un sueño se le aparece el Ángel del Señor quien le dijo “José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados”  (Mateo 1: 20-21).
        José era carpintero, oficio que enseñó a su hijo; se dice que era de origen humilde, sin embargo la Biblia lo considera como descendiente del rey David; así lo dice en la Genealogía de Jesús (Mateo 1: 1-17).
        Por haber recibido San José el Don Divino de la paternidad lo que da origen a su Divinidad y Santidad, es declarado por la Iglesia católica como el patrono de la familia. Además, en el año 1870, Pío IX  lo proclamó patrono de la Iglesia Universal. En 1955 el papa Pío XII, a fin de darle connotación cristiana a la celebración del 1º de mayo, Día Internacional de los Trabajadores y debido a su oficio de carpintero lo declara patrono del trabajo, de allí que este día también la Iglesia celebra el Día de San José Obrero. Por su parte el papa Benedicto XV lo proclamó patrono en contra del comunismo y la relajación moral.  Y en 1989 el papa Juan Pablo II le dedicó una exhortación apostólica: “Redemptoris custos”, que significa “Custodio del Redentor” nominación que le da porque José obedeció al Ángel del Señor, tomando consigo a María.
A San José se le conoce más por sus obras, su fe y como padre protector de su hijo Jesús, que por sus palabras, de allí que se le llama “El Santo del Silencio”.
En Venezuela la fiesta a San José se celebra en varias regiones tales como en Maracay – Estado Aragua, Machique – Estado Zulia y tal vez la de más renombre son las de Elorza – Estado Apure. Fiestas que inspiraron al fallecido canta-autor venezolano a componer la tan escuchada canción “Fiesta en Elorza”, declarada en el año 1991 himno popular de Elorza.
Oración a San José
San José custodio y padre de Vírgenes, San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia, Cristo Jesús y la Virgen de las Vírgenes, María.
Por estas dos queridísimas prendas, Jesús y María, te rogamos y te suplicamos nos alcance que preservados de toda impureza sirvamos siempre con alma limpia y un corazón puro a Jesús y a María. Amén