martes, 5 de julio de 2011

EL VIAJE ESPIRITUAL

Al hablar del viaje espiritual, me estoy refiriendo al camino que tenemos que transitar en esta vida para acercarnos a Dios. Camino en el que debemos tener la seguridad de que Dios nos servirá de guía siempre y cuando estemos receptivos a su dirección. De nosotros depende dar el primer paso para emprender nuestro viaje, cada día es un nuevo trayecto del viaje el cual tenemos que recorrer confiados en que Dios nos mostrará el camino, y de esa manera estaremos dispuestos a vivir las mejores experiencias posibles.
En ese camino no dejaremos de caer en tentaciones y cometer errores, pero lo importante es estar conciente que hemos fallado y que estamos dispuestos a rectificar. También en ese camino se nos presentaran obstáculos y problemas los cuales debemos vencer y no hacer de ellos una tragedia, sino asumirlos como un aprendizaje necesario para acercarnos a Dios.
Son muchas las acciones que debemos emprender si queremos que al final este camino nos acerque a Dios; así, desde mi punto de vista, les puedo recomendar la práctica de: La Fe, la cual es creer en la presencia de Dios y en su Poder, sirviéndonos de sustento cuando lo necesitamos. Son muchas las tormentas y tempestades que nos encontraremos en el camino de la vida, pero si cada día le añadimos un poco de fe, se puede cumplir aquello que dice que después de la tormenta viene la calma. Cuando se tiene fe nuestras ideas, palabras y acciones son edificadoras y a su vez pueden servir de inspiración a otros. La Oración, nos permite alcanzar nuevos niveles de conciencia y a través de ella elevar nuestros sueños, metas, anhelos, esperanzas, deseos y creencias; convencidos de que con la ayuda de Dios se nos cumplirán. La oración es el vínculo más poderoso que podemos utilizar para vivir en comunión con Dios. La Obediencia a Dios, producto de nuestra fe y la confianza que tenemos en Él. Y lo más importante es que Dios no nos obliga a obedecerle, El nos ha dado libre albedrío para hacerlo. Pero por supuesto nuestra obediencia será de su agrado. La obediencia a Dios nos purifica. La Caridad, es una de las tres virtudes teologales que pone en alto el amor a Dios y al prójimo. Considerada como la virtud a través de la cual se pone de manifiesto el sentimiento de compasión por el dolor de otra persona, despertando el verdadero interés por ayudarlo, sin esperar recompensa alguna. El Amor al Prójimo, es pensar y actuar de modo tal que pueda servir de apoyo a otros. Cada día tenemos algo en que contribuir, el cual nos producirá cierto regocijo al darnos cuenta que hemos podido satisfacer una necesidad en la vida de alguna persona. Amar al prójimo es amar verdaderamente a nuestros enemigos, intercediendo por ellos ante Dios en nuestras oraciones y sobre todo no devolviendo a nadie mal por mal. El Perdón, es una acción de amor, necesario para tener una vida plena y satisfactoria. Hay que dejar que Dios sane nuestras heridas y perdonar a quienes nos ofenden. Cuando se ama a Dios, perdonar es un acto natural, sobre todo si tomamos en cuenta que nosotros hemos ofendido a Dios y El nos ha perdonado. La Humildad, es la inexistencia del orgullo y la presunción. Todos somos iguales ante los ojos de Dios, por lo que las personas presumidas se alejan de Dios con su actitud. Por su parte el orgullo pone de manifiesto la soberbia, en un pleno menosprecio hacia los demás. La práctica de la humildad fortalece la obediencia a Dios. La Soledad y el Silencio, durante este viaje espiritual, son importantes las paradas, vale la pena detenerse y vivir un poco la soledad aguardando silencio, esto nos ayudará a encontrarnos a nosotros mismos y conocernos a si mismos, siendo la mejor vía para tomar conciencia de nuestras virtudes y limitaciones, y así no escoger un camino equivocado que nos puede conducir a un mundo de desaliento y frustraciones, no deseable.
En fin, Dios nos ha regalado un mundo tan diverso y hermoso, el cual debemos apreciar y vivirlo con un corazón lleno de amor, dejando que la luz de Dios le de brillo a nuestro caminar y siempre estar listos de ir hacia delante en esta gran aventura ¡La Vida! la cual es el regalo más hermoso que nos ha dado Dios, es por eso que debemos amarla; sin mentira, sin maldad y sin engaño sino con un verdadero motivo. Teniendo siempre presente las palabras de Jesús, cuando dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6).
Así pues, si queremos que este viaje espiritual sea más ligero, debemos preocuparnos de sacar de nuestro equipaje el odio, la soberbia, la envidia y cuantas cosas que ofendan a Dios y al prójimo. Y solo así podemos gozar y disfrutar de un ¡Feliz Viaje!

jueves, 2 de junio de 2011

TAI CHI








Fortalece el cuerpo, la mente y el espíritu

El Tai Chi es un arte marcial milenario chino, centrando en la armonía de una serie de movimientos lentos y suaves, en combinación con el control de una respiración profunda y relajada, dejándola que fluya de manera natural. Y a través de esquemas ordenadamente codificados busca lograr el equilibrio físico y mental del practicante, a la vez que pone en movimiento su energía corporal.
Este arte esta fundamentado en el principio del Yin y el Yang, lo que implica que ante la dureza se responde con suavidad y ante la quietud se responde con un movimiento, es decir que los contrarios se complementan.
Es importante resaltar que últimamente la práctica del Tai Chi se ha popularizado de manera masiva en todo el mundo. Quizás, porque los beneficios se ven de manera rápida, yo diría que inmediata; y sobre todo por su contribución al bienestar físico, mental y emocional el cual puede llegar a ser duradero si lo practicamos con constancia y dedicación. Y de esa manera mantener un estado de salud integral.
Por otra parte, practicar Tai Chi de alguna manera significa iniciar nuestro camino al crecimiento espiritual y de evolución. Más allá de aprender los movimientos nos enseña a vivir en paz con nosotros mismos y con el mundo. De allí que viene a representar un cambio de perspectiva para el hombre actual. Digamos que un nuevo estilo de vida.
Otro aspecto importantísimo del Tai Chi es la concentración, la misma es fundamental para la correcta realización de los movimientos; lo que hace más conciente al practicante. Una buena concentración activa su energía vital y mejora su actividad física y mental, y como consecuencia mejorará el funcionamiento de los órganos y vísceras.
En cuanto a las enfermedades el Tai- Chi permite enfrentarlas y a prevenir su aparición. Puesto que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, lo que implica un mejor metabolismo, aumentando la capacidad de prevención de virus y enfermedades.

Desde el 13 de junio de 2007, practico Tai Chi, recibo mis clases en la concha acústica de la Urbanización Colinas de Bello Monte, bajo la conducción de Natacha Blanco, excelente instructora, con una gran calidad humana y de gran belleza espiritual. La práctica de Tai Chi me ha sido de gran beneficio, entre otras cosas desde el punto de vista físico más allá de fortalecer mis músculos y de mantenerme en forma; me ha ayudado a mantener controlada mi hipertensión. Y he logrado alcanzar significativos estados de relajación, los cuales han contribuido en la efectividad del tratamiento que actualmente cumplo, a la vez que a llevar una vida más relajada. Y algo muy importante aprendí a respirar y hoy día disfruto sintiendo mi respiración, gracias a que he logrado conocerla, a través de mis ejercicios. Desde el punto de vista emocional el Tai Chi ha llenado de alegría mi vida, me ha permitido asumir mi jubilación y mi próxima llegada a la tercera edad, con mucho entusiasmo, seguridad y tranquilidad, así como a disfrutar plenamente cada momento de la vida. Desde el punto de vista mental, me ha permitido mantener mis niveles de concentración, conservando una mente sana capaz de dar respuesta a cualquier situación que se me presente, también me ha ayudado a liberarme de viejas emociones desagradables vividas en el pasado. Y desde el punto de vista espiritual, siento que se ha acelerado ese proceso de crecimiento espiritual, el cual me he fijado como objetivo de vida, y es que el Tai Chi me lleva a concentrarme en mi mismo, lo que me ha conllevado a conocer más mi interioridad espiritual. Y finalmente me siento afortunado que a través de mis clases de Tai Chi he logrado unas maravillosas amistades: Natacha mi instructora y mis compañeras Miriam Vera, Ana García e Isora López por lo que puedo asegurar que más allá de los beneficios físicos, mentales y emocionales, también hay un beneficio social. Y es por todas las anteriores razones expuestas que me atrevo a invitarlos a practicar Tai Chi, con la seguridad que no se arrepentirán y que una vez que se inicien, se sentirán tan bien, que lo asumirán como una actividad de vida en su rutina diaria.
En fin puedo decir que el Tai Chi junto al Reiki, han representado un cambio significativo en mi estilo de vida, cuya recompensa ha sido disfrutar de bienestar físico, mental y emocional.

domingo, 1 de mayo de 2011

EL CRISTO DEL BUEN VIAJE

El 3 de mayo, Pampatar, Isla de Margarita, celebra la fiesta en honor a su patrono el Cristo del Buen Viaje, primordialmente venerado por los pescadores, quienes cariñosamente lo llaman “Viejo”.
El Cristo del Buen Viaje es conocido por sus grandes milagros y por contar con una de las leyendas más populares de la Isla de Margarita.
De acuerdo a narraciones de los lugareños, el Bergantín “Santa Lucía” embarcación que transportaba desde España con destino a Santo Domingo, la imagen de Jesucristo, no pudo zarpar del puerto de Pampatar debido al mal tiempo, lo que obligó a sus tripulantes a desembarcar la imagen y dejarla en Pampatar; y así pudieron seguir su travesía. En virtud de esto las autoridades deciden que la misma fuera llevada a la iglesia, de donde nunca salió por lo que la iglesia fue bautizada como el Cristo del Buen Viaje. Cuya Ignauración data del año 1748. Diez años más tarde 1758 fue elevada a Parroquia y el 8 de agosto de 2002 fue declarada Santuario del Cristo del Buen Viaje, por el Monseñor Rafael Conde, Obispo de Margarita.
Transcurrido el tiempo, otro barco trató de trasladar la imagen, pero resultó imposible, no pudieron sacarla de la iglesia, los brazos de la cruz no pasaban por las puertas. Tal acontecimiento fue considerado como un mandato divino, por lo que el Cristo fue colocado nuevamente en el altar y allí quedó por siempre.
El 3 de septiembre de 1998, visité por primera vez el hoy Santuario del Cristo del Buen Viaje en Pampatar. Y es que en mayo de ese mismo año a través de un hermano y su esposa pude conocer a este Cristo mediante un librito titulado “Santísimo Cristo del Buen Viaje” con motivo de sus festividades 1998. Esta visita fue en agradecimiento por haberme devuelto la esperanza, después de una recaída por problemas de salud, una vez rezado su oración. Desde ese año soy devoto de este Cristo y frecuentemente visito su Santuario. El 3 de mayo de 2010, en compañía de mi hermano Oscar, mi hermana política Rhodesia y mi amigo Franklin, asistimos a la misa solemne en honor al Cristo del Buen Viaje, fue un momento muy especial y sobre todo porque percibí que los tres estamos unidos en un mismo pensamiento y deseo. Ese día nace en mi la motivación para escribir la novena al Cristo del Buen Viaje, como muestra de mi profundo agradecimiento por todas las cosas que me ha permitido vivir. Y que muy pronto publicaré.
Pero hoy quiero regalarle su oración, la cual considero como una de las oraciones más hermosas que se le hayan escrito a Cristo, al rezarla con fe, sientes esos brazos abiertos y ese pecho para consolarte en tu pena.


Oración al Cristo del Buen Viaje


¡Oh! Santísimo Cristo del “Buen Viaje” mi amparo, mi guía y mi consuelo en toda tribulación, a ti acudo para depositar en tu pecho, traspasado y abierto, todas las penas que en el mío se encierran. Apiádate de mí, Cristo adorado. Tú eres mi única esperanza en medio de las penas y angustias que me afligen el alma. Espero Señor, que así como en vida tu corazón se conmovía ante el dolor, así ahora se apiadará de mí y me consolará, compasivo, en mi aflicción. Tú tienes los oídos abiertos para escuchar las voces de quien te invoca, los pies listos para acudir en ayuda de quien te implora, tus brazos abiertos para recibir a quien acuda a ti. Recíbeme en tus brazos, escucha mi humilde súplica, y ábreme tu pecho, Oh Cristo del “Buen Viaje”, para confiarte todas las penas que atormentan el mío.
Déjame reposar como Juan en el Cenáculo, mi cabeza sobre tu corazón amoroso, para decirte en silencio la gracia que necesito de ti y la petición que quiero hacerte para mi mayor bien espiritual y temporal, suplicándote, al mismo tiempo, inflames mi corazón en tu santo amor a fin de que yo viva siempre en ti, en ti siempre me inspire y de ti nunca me aparte. Amén
Finalizar con un credo y cinco glorias, que representan las cinco llagas de Nuestro Señor Jesucristo.

martes, 12 de abril de 2011

SEMANA SANTA


Recordamos su Muerte, Celebramos su Resurección


Para aquellos días, Jesús se dirigía con sus discípulos a una propiedad llamada Getsemaní y les dice: “sentaos aquí mientras voy allá a orar”. Llevando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedo, en ese momento lo embarga una profunda tristeza y angustia y les dice “mi alma está triste hasta el punto de morir, quedaos aquí y velad conmigo”; adelantándose un poco, cayó con su rostro hacia la tierra, al tiempo que suplicaba: “Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras Tu”. Entonces se dirige a sus discípulos los cuales encuentra dormidos; y le dice a Pedro: “¿Con qué no habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil”, y así se aleja a orar y viene por varias veces y siempre los encontraba dormidos, a la tercera vez viene y les dice a sus discípulos: “ahora ya podéis dormir y descansar. Mirad, ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores, ¡Levantaos! ¡Vamos! Mirad que el que va a entregar está cerca”. (Mateos 26: 36-46) Para ese entonces, los sumos sacerdotes y un grupo de ancianos se encargaron de persuadir a la gente para que aclamaran por la libertad de Barrabás y por la muerte de Jesús. Así, cuando el Procurador les pregunta: “¿A cuál de los dos queréis que os suelte?”, respondieron, “! A Barrabás!”. Al tiempo que Pilato les dice: “¡y qué voy a hacer con Jesús, el llamado Cristo?”, a lo que responden, “¡Sea crucificado!”. Pero entonces cuando Pilato les pregunta: “¿Y qué mal ha hecho?”, solo se limitaban a gritar con más fuerza, “¡Sea Crucificado!”. Pilato viendo que no había adelanto alguno, sino que por lo contrario se promovía más tumulto, tomó y les dijo: “Inocente soy de la sangre de este justo, vosotros veréis”, teniendo como respuesta de todo el pueblo:” ¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!”. Entonces Pilato suelta a Barrabás y a Jesús, después de azotarlo, se los entregó para que fuera crucificado. (Mateos 27: 20-26) Los soldados del Procurador llevaron a Jesús al pretorio, reuniendo a su alrededor a toda la Cohorte. Entonces lo desnudaron echándole encima un manto de color púrpura, poniendo sobre su cabeza una Corona de Espinas, mientras que en su mano derecha colocaron una caña y acercándose a Él, le hacían burla, diciéndole: “¡Salve Rey de los Judíos!” al tiempo que le escupían y tomando la caña lo golpeaban en la cabeza. Cuando se cansaron de su burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificarlo. (Mateos 27: 27-31) Pilato trataba por todos los medios de librar a Jesús, pero los judíos se oponían y le amenazaban diciéndole: “Si sueltas a ese, no eres amigo del César, todo el que se hace rey se enfrenta al César”. Y así que, ante tal amenaza, Pilato hizo salir a Jesús y se sentó en el tribunal en un lugar llamado Enlosado que en hebreo quiere decir Gabatá. Para entonces era el día de la preparación de la Pascua, hacia la hora sexta; Pilato se dirige a los judíos y les dice: “Aquí tenéis a vuestro Rey” a lo que ellos gritaron “¡Fuera, fuera!, ¡crucificadlo!”; respondiendo Pilato: “A vuestro rey voy a crucificar”, y los sumos sacerdotes le replicaron diciéndole: “No tenemos más rey que el César”. Y así se los entregó para que fuera crucificado. Toman a Jesús, y Él con su Cruz a cuesta, salió hacia el Calvario, que en hebreo se llama Gólgota y allí lo crucificaron y junto a Él a otros dos, uno a cada lado quedando Jesús en el medio. (Juan 19: 12-18) Próximo a la hora sexta una oscuridad invade toda la tierra, la que duró hasta la hora nona; hora en la que Jesús exclamó con fuerte voz: “¡Dios mío, Dios mío!, ¿Por qué me has abandonado?”. Al ser escuchado, algunos de los presentes decían que Jesús estaba llamando a Elías, enseguida uno de ellos tomó una esponja, la cual empapó en vinagre y sujetándola a una caña le ofreció de beber. Pero los otros gritaron: “Deja, vamos a ver si viene Elías a salvarlo”, pero Jesús tras un fuerte grito, exhaló el espíritu, al tiempo que el velo del santuario se rasgo en dos, de arriba hacia abajo, tembló la tierra y las rocas se hundieron. (Mateo 27: 45-51) Pasado el día sábado, María Magdalena, María la de Santiago y Salomé, se encaminaban a embalsamar a Jesús, por lo que compraron aromas y muy de madrugada, el primer día de la semana justo a la salida del sol, se dirigen al sepulcro. En el camino se decían unas a otras: “¿Quién nos retirará la piedra de la puerta del sepulcro?”, y en eso levantan su mirada y se dan cuenta de que la piedra ya había sido retirada a pesar de sus grandes dimensiones. Al entrar vieron a un joven vestido con una túnica blanca, sentado al lado derecho del sepulcro; al verlas tan asustadas, el joven les dice: “No asustéis, ¿buscáis a Jesús de Nazareth, el crucificado?; ha resucitado, no está aquí, ved el lugar donde le pusieron. Pero id a decir a sus discípulos y a Pedro, que irá delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo”. (Marcos 16: 1-7) Estando reunido Jesús con los Apóstoles, les dijo que ellos recibirían una fuerza cuando el Espíritu Santo esté sobre ellos y de esa manera serían sus testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria y hasta los confines de la tierra. Una vez que les dice esto, Jesús en presencia de ellos, fue levantado, y una nube lo ocultó a sus ojos. Estando mirando fijamente al cielo mientras Jesús se iba, se les presentaron de manera imprevista dos hombres vestidos de blanco que les dijeron: “Galileos, ¿Por qué permanecéis mirando al cielo?, este Jesús, que de entre vosotros ha sido llevado al cielo, volverá así tal como lo habéis visto marchar al cielo”. Y así, se vuelven a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, próximo a Jerusalén. (Hechos 1: 8-12)

miércoles, 9 de marzo de 2011

El Reiki

El Reiki, es un antiguo sistema de sanación natural basado en la medicina oriental establecida. También conocido como terapia energética. Fue redescubierto a mediados del siglo IXX por Mikao Usui, monje cristiano y rector de la Universidad Cristiana de Kyoto, la Universidad Doshisha. El método consiste en canalizar Energía Universal ¨REI¨ para transformarla en Energía Vital ¨KI¨ trasmitiéndola a través de la imposición de manos. Relajando y equilibrando energéticamente al cuerpo, lo que favorece la tranquilidad y la claridad mental. Desencadenando un proceso global de curación de manera natural, que en realidad no solo significa la solución de los problemas físicos o emocionales, sino que significa también que volvemos a encontrar el sentido más profundo de la existencia, aprendiendo a interpretar y aceptar todos los eventos que se producen.
Gracias a la orientación de una gran amiga Flor Mayorca, quien me habló en que consistía el Reiki, y sobre todo que el mismo no era una religión sino un método. El 3 de octubre de 2006, fue un día de profundos cambios en mi vida y es que ese día fui iniciado en Reiki, por mi Maestra Keny Aleaga, en la Escuela de Reiki de Venezuela Asoc. Civil. Y digo que fue un día de cambio porque a través del Reiki comprendí que la sanación será una realidad en el momento que aprenda amar a mi sombra, lo que me conducirá al conocimiento de mi realidad y de esa manera aprovechar los recursos y las áreas de mi personalidad que había mantenido reprimidas, integrándolas a mi vida de manera creativa y contractiva. Es así como he logrado mi bienestar físico, mental y espiritual; y no solo me ha servido de autoayuda sino que también he podido ayudar a otras personas por medio de las terapias energéticas y digo ayudar porque mi misión como reikiterapeuta es la de ser un medio a través del cual fluya la energía universal y de esa manera lograr el equilibrio y la armonización del cuerpo de quien recibe la terapia, en un verdadero acto de amor. Las cuales a nivel psicológico sumergen a la persona en un profundo estado de relajación y paz; beneficioso en casos de depresión, angustia, ansiedad, crisis de pánico y estrés, incluyendo el laboral. A nivel físico sirven para calmar el dolor, reforzar el sistema inmunológico y fortalecer el cuerpo ante cualquier enfermedad. Y es así, que la Organización Mundial de la Salud ha reconocido al Reiki como una terapia alternativa o complementaria.
También se produce un cambio de actitud favorable ante la vida, producto de los principios que a partir de ese día rigen mi patrón de vida: vivo una vida tranquila, mantengo la paz en mi mente, agradezco que tengo vida, disfruto toda actividad que realizo y convivo en armonía con todo lo que me rodea.
En mi caso particular y de acuerdo a mis creencias y mi fe en Dios, la energía Universal, viene de El. Lo que me permite asegurar que la luz de Dios vive en mí y a través del Reiki he logrado que esa luz brille y pueda llegar a otros con amor. Y para ello he comprendido que mi prójimo y yo somos un solo ser, por lo que no puedo evitar amarlo como a mi mismo.
Por todo lo anterior y tomando en cuenta que el Reiki se caracteriza por su universalidad lo que quiere decir que el mismo puede ser practicado por personas de credos y filosofías diferentes y todo el mundo puede salir beneficiado de este método terapéutico, cualquiera sea su edad, sexo, educación y convicciones; hoy siento que he salido fortalecido, al estar desarrollando una actividad que me permite armonizar mi fe y mi energía para el bienestar de otros y el mío propio.

miércoles, 2 de febrero de 2011

AMISTAD

Asumiendo que la amistad es una relación de afecto entre personas, lo que supone la presencia de un sentimiento de cariño. Entonces, al hablar de amistad, necesariamente tenemos que hacer referencia al amor; para que nuestras relaciones sean armoniosas necesitamos una gran dosis de amor, el cual no hace daño sino que por lo contrario nos enriquece.
El hombre necesita un amigo, pero también necesita ser amigo, de allí que si la amistad es amor, para cosecharla tenemos que sembrar amor.
Es así, como en Proverbio 18:24, encontramos: “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unidos que un hermano”. Y es que precisamente cuando estamos viviendo una situación difícil, dolorosa o penosa, el amigo se convierte en el hermano que te hace sentir que no estas solo, que esta en unidad contigo y eso se logra a través del amor compartido; es decir dejando que el amor que guardamos en nuestros corazones vaya hacia los demás y a su vez acogiendo el amor que ellos nos dan. Aceptando y dando gracias a Dios por nuestros amigos los cuales representan lo sagrado de la vida.
Si queremos contar con verdaderos amigos, tenemos que ser generosos con nuestro aprecio y cariño, con nuestra comprensión, con el tiempo que le dedicamos y con el amor que sentimos por ellos. Un amigo generoso enriquece la vida de la persona a quien le une un lazo de amistad.
Ser amigo es saber escuchar, nos gusta contarle nuestras cosas al amigo, pero muchas veces no lo dejamos que nos cuente sus cosas. Tenemos que aprender a guardar silencio cuando el amigo así lo requiera, no olvidemos que a veces vale más el silencio que mil palabras y que nuestro silencio puede producir en el amigo una sensación de paz, serenidad y seguridad. De allí lo importante de saber callar.
Así como se dice que el perro es al amigo fiel del hombre, nosotros también les debemos fidelidad a nuestros amigos, es estar con él en las buenas y en las malas, es estar a su lado cuando otros le dan la espalda y hacerle sentir que siempre cuenta contigo.
Igualmente el amigo merece respeto, sus limitaciones o deficiencias no deben ser objeto de burla por parte nuestra, así como también debemos respetar sus ideas y creencias. Al amigo se acepta tal como es.
Para mi los amigos son un regalo de Dios y es una bendición contar con personas que me apoyan en la vida diaria y me han ayudado a alcanzar mis metas; que han compartido conmigo sus experiencias y conocimientos, permitiéndome algunas veces seguir su ejemplo.
Es por ello que todos los días al amanecer bendigo con mis oraciones a mis amigos, agradeciendo la esperanza y aliento que me ofrecen.
¡Felicidades en el mes de la amistad y el amor!

lunes, 10 de enero de 2011

CRECIMIENTO ESPIRITUAL

El crecimiento espiritual, es el desarrollo progresivo de la vida espiritual de un individuo, con predominio de los sentimientos, la razón y la religión sobre las cosas materiales. Es crecer en la fe y confianza en Dios.
A medida que el crecimiento espiritual va ocupando un lugar significativo en nuestras vidas, empiezan a florecer en nosotros la paciencia, la piedad, el afecto, el amor, la amabilidad, el dominio propio; dejando a un lado la envidia, el odio, la intolerancia y la vanagloria.
Ahora bien, qué podemos hacer para lograr este crecimiento espiritual. Al respecto me permito sugerirle la reflexión sobre los siguientes aspectos:
1. La Gratitud
Es muy reconfortante empezar cada día agradeciéndole a Dios por todas las bendiciones recibidas ya sean grandes o pequeñas, esperadas o inesperadas, y algo muy importante agradecer por todas aquellas personas que son especiales en nuestras vidas.
2. El Orden Divino
Cuando logramos ordenar nuestros pensamientos, nuestras acciones fluyen de manera natural permitiéndonos corregir cualquier error. La vida sería mejor, cuando dejamos que fluya en nosotros el orden divino, y de esa manera el espíritu de Dios permanecerá activo en nosotros.
3. Aceptar a las personas como son
Cuan difícil resulta a veces aceptar a las personas tal como son, siempre he dicho que si nos concentramos en los defectos de una persona estos nos alejarían de ella, mientras que si nos concentramos en sus virtudes podemos lograr un mayor acercamiento hacia ella. De allí, que debemos buscar las cualidades amorosas en los demás y de esa manera lograremos aceptar a las personas tal como son, lo cual nos ayuda a crecer espiritualmente.
4. La Flexibilidad
Al asumir una actitud de flexibilidad, nos estamos abriendo a la comprensión de que así como yo puedo cometer un error, las demás personas también lo pueden cometer; y esta comprensión nos conduce al perdón, el cual fomenta nuestro crecimiento espiritual, porque el perdón es amor.
5. La Felicidad
Cuando estamos con buen estado de ánimo no solamente se alegra nuestro espíritu, sino que podemos transmitirla a los demás, produciendo gozo y alegría en su espíritu. Mantener una actitud de felicidad nos llena de energías positivas cobrando significado el aliento y el deleite; pudiendo mejorar nuestro bienestar físico, mental y social. Caminar hacia la felicidad significa dejar de preocuparnos por cosas triviales.
6. El Amor
El que da amor siente contento en su corazón. Cuan alegría siente nuestro corazón cada vez que manifestamos amor hacia otro ser viviente. Y es que el amor no es capaz de producir sentimientos de rencor, ni de venganza. Porque simplemente, cuando amamos lo hacemos de la misma manera como nos amamos a nosotros mismos. El amor es la base fundamental de cualquier vínculo verdadero.
7. El Espíritu Sereno
A través del silencio podemos reflexionar sobre nuestro compromiso moral de ser mansos, amables, serenos y considerados. Un espíritu sereno nos permite asumir una actitud de comprensión y aceptación. Lo que nos conducirá a un descanso de nuestra alma, en medio de tantas tribulaciones del día a día en esta vida moderna.
8. El Entusiasmo
Cada día que amanece, trae consigo una nueva oportunidad de disfrutar la vida, la cual debemos buscar con entusiasmo, bien sea con una sonrisa o una actitud relajada. En fin poniendo todo lo mejor de nosotros en las cosas que vamos hacer y agradeciendo a Dios que estamos vivos.
9. La Visión Espiritual
El desarrollo del discernimiento espiritual se logra a través de la oración. Cuando nuestra visión esta centrada espiritualmente solo vemos lo mejor, lo máximo. La visión espiritual nos permite ver al mundo de manera más fervorosa, con una visión más amorosa y generosa hacia los demás.
10. La Oración
La oración fomenta nuestra fe en Dios, permitiéndonos superar las dificultades de una manera más calmada y serena. La oración nos ayuda a centrar nuestros pensamientos hacia lo que deseamos alcanzar, a la vez que aviva nuestra intuición sobre el camino a seguir. Con la oración nos llenamos de Dios y llenos de Dios podemos abrir nuestros corazones y nuestras mentes a nuevas maneras de asumir la vida.
Así pues, espero que estas ideas, sirvan de apoyo a quienes estén interesados en su crecimiento espiritual, tomando en cuenta que el mismo es un proceso para toda la vida y que solo logramos cuando nos apartamos de las cosas materiales y nos concentramos en las cosas que enriquecen el espíritu. El gozo que produce un bien material puede ser pasajero, mientras que el gozo del espíritu es eterno.
En lo personal desde hace veintidós (22) años inicié este proceso de crecimiento espiritual, justo cuando me fue diagnosticada una grave enfermedad. Y si bien considero que aún me falta mucho que aprender para seguir creciendo espiritualmente, de algo si estoy seguro, que me ha ayudado a sobrevivir de manera tranquila y serena, estos largos años, porque a través de este crecimiento se ha consolidado mi fe en Dios y he logrado comprender la fortaleza de la oración. Y precisamente, este es el mensaje que he querido transmitir a través de mis últimas publicaciones: “Mis Oraciones Diarias” y “El Jardín del Amor”.