sábado, 1 de julio de 2023

Los libros de las revelaciones

 

 

 

 Brígida Birgersdotter nació en Uppland, Suecia, en el año 1303. Descendiente de príncipes y reyes godos. Desde muy temprana edad, siendo una niña aun, tuvo visiones. Se dice, que vio a la virgen María colocándole una corona en su cabeza. En otra de sus visiones, vio ante ella a Jesucristo torturado y muerto en la cruz. De tal manera, que estas dos visiones de Brígida eran el reflejo de su profunda devoción a la virgen María y de sus meditaciones sobre el sufrimiento de Jesucristo, las cuales marcaron su vida.

Brígida queda huérfana de madre, cuando tenía apenas 3 años, lo que hizo que su padre considerándose incapaz de darle una buena educación propia de una niña de su condición social, la enviara a su cuñada Catarina Bengtsdotter en Aspanäs, para que se encargara de su educación.

A los 15 años Brígida fue dada en matrimonio en contra de su voluntad, al príncipe de Nerife, Ulf Gudmarson, fruto de ese matrimonio tuvo 8 hijos, siendo una de ellos, Catalina de Suecia, quien llegó a ser la primera abadesa de la Orden de Saint-Sauver.

Brígida, conocida como Santa Brígida de Suecia, fue una religiosa católica, mística, escritora y teóloga. Fundadora de la Orden del Santísimo Salvador, actualmente vigente.

Santa Brígida, durante muchos años, tenía el deseo ardiente de saber cuántos latigazos había recibido Nuestro Señor Jesucristo en Su Pasión. Se cuenta que un día en sus visiones, se le apareció Jesucristo diciéndole: “Recibí en Mi Cuerpo cinco mil, cuatrocientos ochenta latigazos”.

Uno de los aspectos más resaltantes en la vida de Santa Brígida de Suecia, es el de las múltiples visiones con que la favoreció el Señor, especialmente las que se refieren a los sufrimientos de la Pasión y a ciertos acontecimientos de su época.

Es importante destacar, que Santa Brígida con la humildad y sencillez de su corazón que la caracterizaba, sometió siempre sus revelaciones a las autoridades eclesiásticas, sin gloriarse por esas gracias extraordinarias que le fueron concedidas, más bien, las aprovechó para manifestar su obediencia y crecer en amor y humildad. De tal manera, que, si sus revelaciones la han hecho famosa, se deben especialmente a su virtud heroica.

Durante su matrimonio, empezó a tener las primeras revelaciones, de poca importancia para las personas que la rodeaban, las cuales las consideraban como tonterías. Es por esa razón, que su fe la hizo peregrinar con su marido a San Olaf en Noruega y a Santiago de Compostela. Tras la muerte de su marido, siguió sus peregrinaciones por Roma y Tierra Santa. Al final, decide radicarse en Roma, donde finalmente escribiría sus revelaciones y visiones, a través de un compendio de ocho libros conocidos con el nombre de los Libros de las revelaciones. En donde pone de manifiesto, mensajes para la reforma de la Iglesia, mensajes para la salvación de las almas, revelaciones y hechos religiosos entre otros.

Falleció en Roma acostada en una dura mesa, el 23 de julio de 1373. Fue declarada santa por la Iglesia católica en 1391; es considerada además la santa patrona de Suecia, una de los patronos de Europa y de las viudas. Y su fiesta se celebra el 23 de julio.

 

 

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/Br%C3%ADgida_de_Suecia

https://www.corazones .org/santos/brigida.htm

 

 

jueves, 1 de junio de 2023

Utopía

 






Santo Tomás Moro, fue un humanista y político Ingles. Considerado como “El príncipe del humanismo”.  Su obra “Utopía “se constituyó en lo más resaltante de su vida.

 En esta obra Tomás Moro, plasma una crítica al orden social reinante en la Europa de la época, en donde plantea a manera de propuesta un sistema político que describe de manera minuciosa.

Lo que pretendía Tomás Moro con esta obra, era abrirle los ojos al pueblo ante los males sociales y políticos de la época. Considerada como la práctica de la enseñanza universal y tolerancia religiosa y que la tierra pertenece a todos. De tal manera, sin duda alguna, Utopía es una respuesta a la proyección humana de un mundo ideal. Moros, consideraba y creía que la felicidad podía ser mayor con estructuras que permitieran el desarrollo personal.

En su obra Utopía Tomás Moro, hace referencia a temas fundamentales como la felicidad y el cuidado del individuo, la armonía de la sociedad, el gobierno significativo, la propiedad privada o la propiedad colectiva.

Tomás Moro, nació el 7 de febrero de 1478, en Tower Hill, Londres, Reino Unido.

Debido a su gran sabiduría, austeridad de vida y servicio de entrega a los demás. Tomás Moro ocupó el cargo de Canciller del rey Enrique VIII, colaborando en mantener la unidad de la Iglesia Católica de Inglaterra, en el rechazo a las doctrinas de Lutero; intentando, mientras pudo, en conservar la paz exterior.

Termino rompiendo sus relaciones con Enrique VIII por razones de conciencia, pues era un católico ferviente. Enrique VIII, promulgó un decreto real, donde obligaba a los eclesiásticos ingleses a someterse a la autoridad del monarca.

También, se opuso a la constitución de la Iglesia Anglicana, lo que motivo su encarcelamiento en la Torre de Londres, siendo decapitado el 6 de julio de 1535. Se dice, que antes de ser justiciado, decía: “Se puede perder la cabeza sin por ello sufrir daño alguno”.

Tomás Moro, fue el más acertado entre los que forman ideas y Repúblicas. Su constancia en la fe y su prudencia hicieron bienaventurada su memoria.

Fue canonizado por la Iglesia Católica el 19 de mayo de 1935 por el papa Pio XI y en el año 2002, el Papa Juan Pablo II lo nombró santo patrón de los gobernantes, políticos y abogados.

A Santo Tomás Moro se le recuerda, cada año, el 22 de junio, fecha en que la Iglesia Católica celebra su festividad.

 

Fuente:

https://es.wikipedia.org<wiki>tomas_moro

https://www.tomasmoro.ec/quien-fue-tomas-moro/

https://www.google.co.ve/books/edition/La_Utopia_de_Tom%C3%A1s_Moro/9nLTJjXKx70C?hl=es&gbpv=1&pg=PP7&printsec=frontcover

Ángel Bornos-Eva Prim (2002) Los Santos. Que nos protegen. Editorial Nomos. Colombia.

lunes, 1 de mayo de 2023

Jumento


Félix de Cantalicio, nació en Cantalicio – Italia, el año 1513. Sus padres eran campesinos pobres pero muy piadosos. De niño Félix se dedicaba al pastoreo de ovejas y estando en el campo, trazaba una cruz en la corteza de un árbol, donde pasaba largas horas rezando ante esa cruz. Mostrando así, desde muy joven una gran piedad y deseos de ser Capuchino. A los 32 años pronunció sus votos, tres años después ingresa al convento de San Buenaventura de Roma.

Antes de entrar al convento, Félix vivió un episodio que lo hizo pensar que iba a morir, un día estando arando el campo, de pronto los bueyes se asustaron y se le lanzaron encima. Sintiendo que iba a morir allí pisoteado por los bueyes, le hizo una promesa a Dios de dedicar toda una vida más perfecta. Félix salió ileso del accidente y al escuchar leer un libro de vidas de Santos, su deseo fue el de imitarlos en la oración y en la penitencia y es así, como decide solicitar ser admitido en la comunidad de padres Capuchinos.

Antes de ser admitido el superior de la comunidad intentó disuadirle de su intención de ingresar a la comunidad, para ello le describió fuertemente las penitencias que había que hacer en la comunidad y la gran pobreza que allí se vivía. Ante este planteamiento, Félix le pregunta: «Padre, ¿en mi habitación hay un crucifijo?». A lo que el superior le responde «Sí, lo habrá», y le dice al superior: «Pues bastará mirar a Cristo Crucificado y su ejemplo me animará a sufrir con paciencia». Ante estas respuestas, el superior pudo comprender que este joven amaba y meditaba la Pasión de Cristo, y procedió a admitirlo a su comunidad.

San Félix de Cantalicio, fue tal vez, uno de los santos que alcanzó mayor popularidad en la vida de la ciudad de Roma. Donde siendo un pobre Fray Capuchino que durante cuarenta años pedía limosna para su convento con alegría y buen humor, donde siempre lo esperaban los niños para escuchar sus historias. De allí su gran popularidad en la ciudad de Roma.

Además de solicitar limosnas para su convento, él las pedía también, con permiso del superior, con el fin de auxiliar a otros necesitados. Socorría principalmente a los niños abandonados en las calles de la ciudad.

La vida de San Félix de Cantalicio es de gran pureza dedicada al servicio de Dios, llena de una sublime sencillez, con alma transparente como el agua clara con profunda caridad, que es la forma más pura del amor. Y quien también sabia dar vida a todos los capuchinos que vivían con él en el convento.

Son muchas las anécdotas en la historia de este santo, de quien se dice dormía cuatro horas al día, que durante las tres cuaresmas de San Francisco ayunaba con pan y agua.

San Félix de Cantalicio falleció el 18 de mayo del año 1587, a los 72 años, y presintiendo su muerte decía “El pobre jumento ya no caminará más”.

Luego de su fallecimiento el pueblo romano solicitó su canonización. De allí que el papa Sixto V, que conoció al Fray Félix, recolectó dieciocho milagros gracias a la intercesión del Santo para su beatificación. Siendo uno de los milagros más resaltantes el del día que fray Félix oraba en el convento ante la imagen de Nuestra Señora con el Niño, de acuerdo al testimonio de un testigo ocular, la Virgen le cedió el Niño al fray para que lo acariciara. Este milagro fue inmortalizado por el gran pintor Murillo en uno de sus cuadros.

El 1° de octubre de 1625 fue beatificado por el papa Urbano VIII y el 22 de mayo de 1712 fue canonizado por el papa Clemente XI. Su festividad se celebra en la iglesia católica el 18 de mayo.

 

 

 

Fuente:

https://www.franciscanos.org/bac/felixcant.html

https://es.wikipedia.org/wiki/F%C3%A9lix_de_Cantalicio

https://www.tesorosdelafe.com/articulo-202-san-felix-de-cantalicio

https://diocesisdeciudadguayana.org.ve/san-felix-de-cantalicio/

Bornos, A y Prim, E. (2002) Los Santos que nos protegen. Editorial Nomos. Colombia.