martes, 1 de abril de 2025

Los misterios dolorosos

 

La devoción al Santo Rosario es muy antigua. Consiste en un acto de reflexión y meditación de los misterios de Cristo, acompañado de la repetición del Padre Nuestro, del Avemaría y del Gloria; sirviendo de fortalecimiento de la fe y convirtiéndolo en un verdadero acto de amor y esperanza.

Consta de cinco misterios: Gozosos, que se rezan lunes y sábados. Dolorosos, que se rezan martes y viernes. Gloriosos, que se rezan los miércoles y domingos. Luminosos, que se rezan los jueves.

Cada vez que rezo los misterios dolorosos, inmediatamente, lo asocio con la Semana Santa. De allí, que este mes decidí dedicar mi artículo a los misterios Dolorosos de Nuestro Señor Jesucristo. Que como todo creyente nos hacen revivir la crucifixión de Cristo, como la demostración del más profundo amor de Dios al hombre.

Primer misterio Doloroso

La oración de Jesús en el huerto de Getsemaní

Con el alma triste y angustiado. Sintió la necesidad de prepararse ante todo lo que le esperaba. Con el rostro sobre la tierra, Jesús suplicó:

“Padre Mío, si es posible, que pare de mi esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tu”. (Mateo 26: 36-41)

Jesús encontró la fortaleza para enfrentarse con valentía a los sufrimientos. Esto nos demuestra el poder de la oración, cuando oramos de manera sincera y que sale de nuestro corazón. Es una manera de abrirle la puerta para que Dios como creador del universo y a través de su poder obre en nosotros. Y nada puede ser más fuerte que el poder de Dios en nuestras vidas.

Segundo misterio Doloroso

La flagelación del Jesucristo

Al preguntarle Pilato a Jesús si era su rey. Jesús respondió:

“Si como dices, soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo. Para dar testimonio de la verdad, escucha mi voz”.  (Juan 18:36-38)

Pilato aun cuando le dijo al pueblo judío que no encontró delito en Jesús; lo mando azotar.

Esta flagelación transformó toda su espalda en una inmensa llaga, sufrimiento de Jesús para pagar nuestros pecados en un acto de amor hacia nosotros.

Tercer misterio Doloroso

Jesús es coronado de espinas

Llevado Jesús al Pretorio por los soldados y llamada toda la cohorte. Es vestido de púrpura y trenzando una corona de espinas la cual colocaron sobre su cabeza, al tiempo que lo golpeaban y escupían, gritándole:

“Salve rey de los judíos”. (Marcos 15:14-17)

Y de esa manera Jesús aceptó tal humillación de ser coronado con espinas, tratado como un rey de burlas.

Sin duda alguna que las espinas que podamos encontrar en nuestro camino, serán insignificantes ante el dolor que causaron esa corona de espina y que desgarraron la frente de Jesucristo.

Cuarto misterio Doloroso

Jesús camina con la Cruz a cuesta rumbo al calvario

El día de la preparación de la Pascua y una vez condenado. Pilato se dirige a los judíos y les dice: “Aquí tenéis a vuestro rey” a lo que ellos gritaron “¡Fuera, fuera! ¡Crucificadlo!”; respondiendo Pilato: “A vuestro rey voy a crucificar”. Y así se lo entregó para que fuera crucificado. Toman a Jesús, y Él con su cruz a cuesta, salió hacia el Calvario. (Juan 19:12-18)

Se imaginan cuanto dolor, cansado, sin dormir, flagelado, coronado de espina, sudando lo cual hizo que cayera varias veces en el camino. Pero su amor tan grande hacia nosotros lo hizo sacar fuerza para seguir su camino a la Cruz.     

Quinto misterio Doloroso

La crucifixión de Nuestro Señor Jesucristo en la Santa Cruz.

Estando Jesús en la cruz y al ver a su madre María y a su discípulo. Jesús dice a su Madre: “Mujer ahí tienes a tu hijo” y al discípulo: “Ahí tienes a tu Madre”. Jesús al momento de morir tuvo sed, al beber el vinagre exclamó: “Todo está cumplido” e inclinando su cabeza entregó su espíritu. (Juan 19: 25-30)

Y así, Jesús por amor a nosotros entregó su vida. Y a través de su muerte pudimos alcanzar una nueva vida. Nos corresponde desechar las cosas perecederas y banales de este mundo y apegarnos a las cosas que son eternas y que nos conducirán al Reino de Dios.

¡Semana Santa!

Época de reflexión y renovación de nuestra fe.

 

 

sábado, 1 de marzo de 2025

Santa Faz de Jesús

 

Hay una tradición católica, donde se dice que, durante la Pasión de Cristo, en el viacrucis, una mujer llamada Verónica, se quitó su velo blanco y se abrió paso entre la muchedumbre, para secarle el rostro a Jesús. Quedando impresa la cara de Jesucristo en el velo de la Verónica, el velo era de lino el cual se conserva milagrosamente a través de los siglos, motivo por el cual se fue convirtiendo en un objeto de culto.

No obstante, este episodio no se encuentra registrado en el Evangelio, aun cuando en la VI Estación del viacrucis se enuncia: “Una piadosa mujer enjuga el rostro de Jesús”.

La cita más antigua de este episodio data del siglo II, en el Evangelio apócrifo de Nicodemo.

De tal manera que más allá de la Pasión de Jesucristo en los Evangelios, esta tradición sostiene que Cristo no solamente secó su sudor, sino también su sangre y sus lágrimas, en el velo que ofreció esta compasiva mujer. Considerada como una de las llamadas Santas mujeres que flaquean la vida, muerte y Resurrección de Jesucristo.

La Santa Faz es la imagen del rostro de Jesucristo estampada en un paño de lino. La cual llegó a Alicante a través de mosén Pedro Mena, quien a su vez la recibió de un Cardenal como regalo cuando fue nombrado Cura de San Juan.

Son muchos los devotos de la Santa Faz, que han recibido numerosas gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Así encontramos que Santa Gertrudis y Santa Matilde conocieron y divulgaron tan piadosa vía de santificación.

Santa Gertrudis y Santa Matilde eran hermanas, ambas santas místicas, por sus visiones y revelaciones. A santa Gertrudis en una de sus revelaciones le dijo: “Gertrudis, tú serás mi heraldo” heraldo es el nombre que se les da a los que trasmiten mensajes del ser superior.

Santa Gertrudis se encargó de ir anotando de manera muy cuidadosa todas las enseñanzas de su hermana mayor. Matilde cuando se enteró se alarmo; pero en sus revelaciones, el Señor le comunicó que esos escritos El se los había inspirado a Gertrudis. En consecuencia, esta revelación hizo que Matilde se serenara y se dedicó a corregir personalmente el manuscrito y de esa manera surge la obra titulada “Libro de la Gracia Especial”, o como también se le llama “Revelaciones de Santa Matilde”.

Leemos en la biblia: “El que me ha visto, ha visto al Padre”. (Juan 14,9), en virtud de esto se considera que la contemplación del rostro de Cristo, es la contemplación del mismo Dios. Además, de ser una manera para conocer mejor la persona de Cristo. Quizás, esto fue lo que animo a los cristianos de los primeros siglos a conocer y amar a Cristo.  

La devoción y la medalla de la Santa Faz, fue aprobada por el Papa Pio XII, quien, en el año 1958, declaró la fiesta de la Santa Faz de Jesús como el martes de carnaval, un día antes al miércoles de cenizas. Cuya devoción se ha ido extendiendo entre los católicos por todo el mundo.

Se considera que las visiones y revelaciones que diera Cristo Redentor a la venerable Sor María de San Pedro, influyeran en la decisión del Papa Pio XII de declarar la fiesta universal de la Santa Faz.

En una de sus revelaciones le dijo el Señor a Sor María de San Pedro:

“Quien mira mi rostro ya me está consolando”.

La reliquia de la Santa Faz se venera en el monasterio de la Santa Faz de la ciudad de Alicante-España.

Los invito a que el martes de carnaval, víspera del miércoles de cenizas, hagamos la siguiente plegaria:

“Muéstranos Señor, tu Faz y seremos salvo.

Que tu Santa Faz sea amada por todos los corazones”.

 

 

Fuente:

Santa Faz - Wikipedia, la enciclopedia libre

https://mdrevelacion.org

https://www.corazones.org/santos/matilde.htm

James Socias (2005) Oraciones y Devociones. 3era. Edición. Midwest Theological Forum. U.S.A.

 

sábado, 1 de febrero de 2025

El campeón en la enseñanza

 

San Alejandro, nació en Alejandría-Egipto, en el año 250. Cuyo nombre etimológicamente significa “Aquel que protege a los hombres”. Y viene de la lengua griega. Fue un obispo famoso por el gran celo de su fe. Siendo el primer sucesor de San Pedro y participó de manera muy activa en el primer Concilio de Nicea. Siendo considerado como uno de los principales responsables de este Primer Concilio, celebrado en el año 325, donde el arrianismo fue formalmente condenado.

San Alejandro, fue un fuerte opositor de la herejía arriana, quienes sostenían que Jesús no era Dios, sino simplemente Hijo de Dios. De allí, que San Alejandro, patriarca de Alejandría, tenga una especial significación, con respecto a la historia de la Iglesia a comienzos del siglo IV, por el hecho de ser el primero en descubrir a la vez que condenar la herejía de Arrio e iniciar una campaña contra esta herejía, que tanto había preocupado a la Iglesia para esta época.

Alejandro también es conocido por su doctrina apostólica y una de sus acciones más destacadas fue formar y ordenar a un joven diácono de nombre San Atanasio, preparándose de este modo a un digno sucesor que más tarde sería célebre y admirado en toda la cristiandad. Por su lucha contra el arrianismo.

San Alejandro se caracterizó por ser un hombre de paz, de espíritu conciliador y de carácter apacible y bondadoso. Con entrañable amor y caridad para con sus hermanos, particularmente con los más pobres. Esta caridad y su espíritu conciliador, proyectan una luz muy especial sobre la imagen de San Alejandro de Alejandría.

La Iglesia Católica, lo incluye en su santoral por su celo pastoral y al reconocer sus enseñanzas de la Iglesia Católica, de allí, que se le recuerda como “El campeón en la enseñanza”. Quien falleció en Alejandría, el 26 de febrero del año 326. Celebrando su festividad el 26 de febrero.

 

 

 

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/Alejandro_de_Alejandr%C3%ADa

https://es.catholic.net/op/articulos/31793/alejandro-de-alejandra-santo.html

Castro F. (2017) Haciendo Novenas. 2da edición. Autor-Editor. Venezuela.

 

miércoles, 1 de enero de 2025

La Toda Santa

 

Desde el año 1969 el primero de enero, la Iglesia católica celebra la Solemnidad de Santa María, fiesta instituida por el papa Pablo VI en el año 1967, de acuerdo a la encíclica Pacem in Terris del Papa San Juan XXIII de 1963. María, la madre de Jesús, era una judía de Nazaret de Galilea. Sus padres, según la tradición, fueron Joaquín y Ana. María es Reconocida por la Iglesia Católica, como la Madre de Jesús y la Madre de Dios. A la vez que es considerada como modelo de obediencia y mediadora secundaria en el plan de salvación.

Para María ser la Madre de Dios, tuvo que estar libre de mancha, nacer sin pecado y mantenerse pura de todo pecado. De allí, que se le llama “La Toda Santa”. Y así, ha sido desde su concepción, por eso decimos: “Ave María purísima, sin pecado concebida original”.

En la Iglesia católica, la Virgen María es considerada como un modelo de obediencia a Dios, debido a que:

María aceptó la palabra del ángel Gabriel y creyó que sería la Madre de Dios, respondiéndole con estas palabras: “Aquí tienes a la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra” (Lucas.1:38). De esta manera cumplió con lo que Dios le había pedido. Sin detenerse a pensar en las consecuencias que traería esta obediencia a Dios, simplemente se dejó llevar por el mandato de su corazón.

María, no solamente es considerada como la Madre de Dios, también es considerada como Madre de la Iglesia y Madre de todos los hombres.

Madre de la Iglesia, por ser la Madre de Cristo, cabeza del Cuerpo Místico de Cristo, que también incluye a los fieles y pastores de la Iglesia.

Madre de todos los hombres al ofrecerse a cuidar de todos los hombres después de la muerte de Cristo. Por eso hablamos de la grandeza de María, Madre de Dios y Madre Nuestra.

A María se le llama María Theotokos

Theotokos, es una palabra griega la cual fue usada por el Concilio de Éfeso, cuyo significado es: “que dio a luz a Dios”. En el período precedente al Concilio del año 431, Nestorio, arzobispo de Constantinopla, sostenía la teoría de la María que era solamente madre de Cristo, Christotokos que significaba “la que dio a luz a Cristo”. Lo que implicaba que Jesús podía estar dividido, y así, María era madre de Cristo en cuanto hombre, pero no madre de la Persona Divina que se había hecho hombre. El Concilio rechazó esta noción y declaró a María la Theotokos, es decir, “la que dio a luz a Dios”, y no solo Christotokos.

Es importante, señalar, que, para los cristianos evangélicos, no dudan que María sea la Madre de Dios y de Cristo, puesto que también es un dogma de fe, proclamado en Éfeso en el año 431. Adicionalmente, en los Evangelios es llamada “La Madre de Jesús”.

En la doctrina católica, un dogma es una verdad revelada definida por la Iglesia católica. La entiende como una verdad perteneciente al campo de la fe, revelada por Dios y transmitida desde los Apóstoles a través de la escritura o de la tradición, y propuesta por la Iglesia para su aceptación por parte de los fieles.

Es así como surgen los cuatro dogmas de la Virgen María:

1- La Inmaculada Concepción de María.

2-La Virginidad Perpetua de María.

3- La Asunción de la Virgen María.

4- La Maternidad Divina de la Virgen María.

Estos dogmas definen que, para ser la Madre del Hijo de Dios, María es preservada de toda mancha de pecado, desde el primer instante de su vida, es decir desde su concepción por sus padres los santos Joaquín y Ana, siendo la Llena de Gracia y “La toda santa”.

 

 

 

 

 

Fuente:

https://es.wikipedia.org/wiki/Virgen_Mar...

https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/maria-una-vida-de-fe-obediencia-y-humildad/#:~:text=2.,como%20sacrificio%20vivo%20y%20santo.

https://www.google.com/search?q=Mar%C3%ADa+Madre+de+Dios%2C+Madre+de+la+Igles%C3%ADa+y+de+todos+los+hombres&rlz=

https://www.ewtn.com/es/catolicismo/fiestas-liturgicas/maria-madre-de-dios-21106