domingo, 1 de febrero de 2026

La carta a Florentina

 



Leandro nació en Cartagena-España en el año 536, fue un monje y obispo de Sevilla. Maestro de los hijos de los reyes visigodos de la época.

Sus padres fallecieron prematuramente, por lo que Leandro se hizo cargos de sus tres hermanos menores: Fulgencio, quien fue obispo del municipio español Écija, perteneciente a Sevilla, Florentina quien fue monja e Isidoro que sucedió a su hermano como obispo de Sevilla. Todos ellos son conocidos como los Cuatro Santos de Cartagena.

San Leandro se ha hecho famoso porque fue el que logró que se convirtieran al catolicismo las tribus de visigodos que invadieron a España y el que logró que su rey se hiciera un fervoroso creyente. Siendo desterrado por haber convertido a Hermenegildo al catolicismo.

A finales del siglo VI, Leandro escribió una carta a su hermana Florentina, carta que se conoce como “De la educación de las vírgenes y del desprecio del mundo”.

La carta de San Leandro a su hermana Florentina, en realidad se trata de una regla monástica femenina, a través de la misma la instruye sobre la vida consagrada, su virginidad y el desprecio del mundo, la razón obedece a que Florentina se había consagrado a Dios.

La carta no es más que una guía para que Florentina y sus hermanas religiosas llevarán una vida piadosa y centrada en la renuncia y la dedicación a Dios.

La carta enfoca tres aspectos fundamentales: La virginidad, desprecio del mundo y la vida monástica.

Con respecto a la virginidad, destaca la importancia que representa el voto de virginidad y la pureza de cuerpo y mente de toda religiosa.

Al referirse al desprecio del Mundo, aconseja sobre la renuncia a las vanidades mundanas y el apego a los bienes terrenales.

Y finalmente hace referencia a la vida monástica, donde describe las virtudes, deberes y disciplina para todas las vírgenes consagradas.

Esta carta tiene una gran repercusión histórica al constituirse en las primeras reglas monásticas para mujeres en Occidente, quienes influenciadas por Padres de la Iglesia como lo son San Jerónimo y San Agustín.

Extracto de la carta traducido:

Considera Florentina con qué deseo debes anhelar las cosas eternas, tú que has sido llamada a ser esposa de Cristo; y no te aficiones a las cosas temporales…pues ¿qué puedes encontrar en este mundo que no sea perecedero, vano y engañoso? Solo en Cristo reside la verdadera y eterna felicidad”. (Visión general creada por IA).

San Leandro murió en Sevilla de aproximadamente 80 años, tras una larga vida dedicada al obispado y a la conversión al catolicismo de los visigodos. Siendo reconocido como Doctor de la Iglesia. Y su festividad se celebra el27 de febrero.

 

 

Fuente:

https://www.ewtn.com/es/catolicismo/santos/leandro-14966

https://es.wikipedia.org/wiki/Leandro_de_Sevilla

https://encuentra.com/santoral-27-de-febrero-san-leandro-santa-honorina-y-san-gabriel/

 

jueves, 1 de enero de 2026

El bautismo de Jesucristo

 

El bautismo de Jesucristo fue en aguas del rio Jordán, de mano de Juan el Bautista, a quien se le considera como su antecesor, puesto que nació unos pocos meses antes que Jesucristo, siendo sus padres Santa Isabel y San Zacarías. Al igual que a Jesús su concepción fue anunciada por el ángel del Señor a Zacarías.

“Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió el temor. Pero el ángel le dijo: Zacarias, no temas porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elizabet te dará un hijo, y llamarás Juan”. (Lucas 1: 11-13).

Juan una vez mayor se dedicó a predicar en el desierto de Judea, cumpliéndose así la profecía del profeta Isaías, cuando dijo: “Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas”. (Mateo 3:3).

Luego Juan también se dedicó a bautizar, pero siempre anunciando la llegada de su sucesor:

“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento: pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”. (Mateo 3:11).

Procedente de Galilea, Jesús se presenta a donde Juan el Bautista para ser bautizado en el Jordán; sin embargo, Juan no quería hacerlo argumentando que era él quien debería ser bautizado por Jesús. Jesús insistió diciéndole que lo más conveniente era que se cumpliera toda justicia, es así como Juan acepto bautizarlo. Saliendo Jesús del agua, una vez bautizado, los cielos se abrieron y pudo ver al “Espíritu de Dios” que bajaba con una paloma aproximándose a él, al momento que del cielo salió una voz que decía: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco”. (Mateo 3: 13-17).

Es así, como el bautismo es considerado como un sacramento de iniciación, cuyo ritual cristiano se realiza con agua, siendo un Símbolo de purificación del pecado a la vez que el nacimiento a una nueva vida en Cristo, mediante este sacramento nos unimos a la Iglesia y nos convertimos en hijos de Dios en fe, obediencia a Jesús y promesa a Dios, todo ello bajo la fórmula trinitaria "en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".

El domingo 12 de enero del 2025, la Iglesia Católica celebra la Solemnidad del Bautismo de Jesús, Solemnidad que sirve para recordar el bautismo de Jesús en el río Jordán, así como su propia vocación bautismal como hijos de Dios.

Con esta Solemnidad finaliza el Tiempo de Navidad y se da inicio al Tiempo Ordinario.